sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 7: Noticias inesperadas



Tenía muchas ganas de escribir de mi parejita :D LysxYukari!!
Además que creo que a más de uno le gusta... Le voy ha hacer una mención especial a mi queridiiisima pervertida que me ha ayudado mucho con el capítulo, gracias @srbxd !!!

Flashback

Lysandro
Cuando la vi, pensé que era una chica como cualquier otra, aunque sí, hay que reconocerlo es mona y su forma de vestir me agrada.
-¿Cómo conociste a mi hermano?-pregunté, la pobre estaba cortada, a lo mejor con algo de conversación se calma un poco...-
-Pues... ¡Ah! Fue en la escuela de estilismo, Rosalya y yo ayudábamos a la cocinera y un día a tu hermano le tocó turno de cocina y poco a poco nos hicimos amigos, bueno Rosalya algo más para él, pero bueno, así fue.
-Creo que mi hermano me habló algo de ti, pero no sé...-sonreí y dije- Soy bastante olvidadizo y hay cosas que se me van rápido.
-Tranquilo, ya hace mucho tiempo de eso, si hasta a mi, me ha costado recordarlo. ¿No son esas las cajas?
-Creo que sí. Pero están muy altas, ¿y si te aupo?
-Va-vale-se puso colorada, tenía encanto...-
La cogí de la cintura, se estiró y cogió la caja casi sin problemas. Todavía teníamos que coger algunas más. Se ve que ella es un algo despistada, por que parecía que en cualquier momento se iba a tropezar con algo. Y lo hizo... Se dio un golpe típico de los vídeos de “supuesta risa” que hay en internet, ¿como la gente puede ver eso y reírse?
Me acerqué a ella, para ver si estaba bien...
-¿Te has hecho daño?
-No, tranquilo sólo ha sido un golpe de nada...
¿Un golpe de nada? Esta chica no está bien de la cabeza...
-¿Puedes levantarte?
Intentó levantarse sin éxito.
-Creo que me he torcido el tobillo...
Le quité la bota con cuidado, tenía el tobillo hinchado.
-Leigh tiene un botiquín por aquí, voy a buscarlo. Quítate la media, si no no podré vendarte.
Fui por el botiquín, por suerte había vendas, quedaba lo justo par curar a Yukari.
Le vendé el tobillo con cuidado... Se quejaba un poco, pero lo hacía flojito para intentar que no lo notara, estaba colorada.
-Gracias, Lysandro-me dijo con una sonrisa de oreja a oreja-.
-No es nada, ¿quieres que te lleve a tu casa?
-No hace falta...
-¿De verdad Yukari?
-Vale... Pero, ¿cómo?
La cogí en brazos, parecía sorprendida, tenía una cara graciosa.
-Ly-Lysandro.. Yo puedo ir, andando, n-no hace falta.
-No puedes Yukari, no seas testaruda. Dime dónde está tu casa, que te voy a llevar sí o sí.
-Vale...

Yukari
Me llevaba en brazos, se estaba tan bien... Notaba su corazón latir. Le dije donde estaba mi casa, resulta que está al ladito de mi casa... Le fui indicando todo el camino, para no perdernos.
Abrió la puerta de mi casa con la llave que yo le había dado. La casa estaba desierta, si no recuerdo mal, mi padre no llegaría hasta dentro de dos días, tenía unos “asuntos” por hacer.
Fin del Flashback

Yukari
Esto era un poco incómodo, imagínate que el chico que te gusta, entre en tu casa el primer día que lo conoces...
-Lysandro, ¿puedes bajarme? Me ayudaré de las paredes para andar.
-Vale.
Me puso en el suelo y nos dirigimos al salón, le dije que se sentara un rato. Fui a la cocina como pude y le di una lata de refresco.
-No es por importunar, pero ¿vives sola?
-No, normalmente vivo con mi padre, pero él hoy no está, me dijo que tenía algo que hacer y no vendría hasta dentro de dos días. Amm... ¿Quieres que te prepare algo?
-Me da igual, ¿pero no te duele el tobillo?
-Solo un poco, pero en la cocina no me va a pasar nada.
-Vale...
Entré en la cocina cojeando, tenía que pensar rápido, miré la despensa abriéndola de par en par. Tenía harina, huevos, algo de levadura, unas tabletas de chocolate, vainilla en polvo... Me daba para un pastel de chocolate. ¡A lo mejor le gusta y todo!
Empecé a mezclar pero como soy lo que se dice... ¿muy bestia? Y empecé a remover con mucha fuerza. Además note como si alguien se me acercara y me cogiera de las manos.
-Si lo haces tan rápido te a salir mal...-me pegué tal susto que lancé al aire la “masa” o bueno la “pasta extraña” y callo toda encima de él-
-¡Ostras! ¡¡Lo siento!!
-No pasa nada...
-Pero si tienes hasta el pelo lleno de masa.
-Entonces me voy a duchar, ¿dónde está el baño?
-Es la segunda puerta a la derecha...-esto no está pasando-
¡¡Dios!! ¡Creo que me voy a desmayar! ¡Yukari deja eso! Primero hay que limpiar un poco esto... Cogí una bayeta y empecé a limpiar, pero se me había olvidado que tenía que darle la toalla a Lysandro.
Fui hasta la puerta del baño con toalla en mano y mirando para otro lado entré.
-Lo si-iento Lysandro pero t-te tengo qu-que dar la toalla...
Lysandro estaba aún con los pantalones puestos (menos mal...aunque no me hubiera importado que estuvieran fuera...*), se estaba quitando la camiseta, me fije disimuladamente tenía un tatuaje eran unas alas... Era precioso.
-Bu-ueno te dejo aquí la toalla...
-Gracias.
Salí escopetada de la habitación, estaba toda nerviosa y colorada, mi corazón latía a mil por hora...
Me senté en el sofá, todavía colorada, encendí la televisión, era la hora de Boku ga Ita, y solo me faltaban dos capítulos por ver, tenía pañuelos a mano por que la serie es muy triste.
Terminé de ver el episodio, estaba llorando, ¡Que preciosidad! El chico de esta serie es muy tonto, ¡¿Por que deja tirada a la chica?! Lysandro abrió la puerta estaba con el pelo mojado y solo con una toalla. Estaba apunto de tener un desangramiento nasal pero claro no podía despreciar a mi amado BL*
-¿Me puedes dejar algo de ropa?
-¡Ah! ¿Te vale con la de mi padre?
-Sí, esta bien.
Me limpié los mocos con los pañuelos que tenía en el bolsillo, Lysandro se quedó un poco rallado por como estaba, menudas primeras impresiones... Entré en el cuarto de mi padre saqué una camisa blanca y unos pantalones grises, creo que le servirán.
-Toma, no son de tu estilo, pero por lo menos no estás así...
-Muchas gracias.
Se fue otra vez al baño y se vistió rápidamente, entró de nuevo en el salón.
-Esta camisa es incómoda, me desabrocharé un par de botones*.
Se veía super sexy, creo que voy a tener un desangramiento nasal... Se sentó a mi lado y como no sabía que hacer encendí la televisión pero estaban echando “El caso de Oda Ritsu” y casi me desmayo, apagué la televisión rápido antes de que se diera cuenta de que estábamos viendo BL... El estaba distraído y miró la estantería que estaba al lado del sofá, se levantó y cogió uno de mis libros de poesía.
-¿Esto es de Pablo Neruda?
-Sí me encanta desde pequeña, no hay mucha gente a la que le guste la poesía por lo que no lo predigo por todos los vientos.
-¿Puedo?
-¿Me puedes leer el soneto II?
-Vale.
Con una voz dulce empezó a recitar el poema.
Amor, ¡cuántos caminos hasta llegar a un beso,
Qué soledad errante hasta tu compañía!
Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
En Taltal no amanece aún la primavera.

Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
Juntos desde la ropa a las raíces,
Juntos de otoño, de agua, de caderas,
Hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
La desembocadura del agua de Boroa,
Pensar que separados por trenes y naciones

Tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
Con todos confundidos, con hombres y mujeres,
Con la tierra que implanta y educa los claveles.

-Me encanta...
-Sí, es uno de los más románticos.
Lysandro me miró a los ojos con un mirada dulce, no sabía que hacer...
De repente llamaron al timbre. Me levanté para abrir la puerta, era un hombre vestido de negro y con la cara muy seria me dijo.... 

Continuará...

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