miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 15: Vuelta a la normalidad


Este capítulo contiene escena BL, (cada vez consigo que sea más hard ^^) estáis advertidos

 

Yukari
Miramos a mi hermana con ansias de saber que pantalones tenía en la cabeza.

-Bueno, conozco un sitio... Donde pueden mirar tu mente y borrar lo que quieras o simplemente buscar recuerdos... -dijo mientras se rascaba la barbilla-

-¿Desde cuando existe un sitio de esos? -dijo Castiel confuso- Mejor dicho, ¿cómo te enteraste de que existían?

-Jeje, me aburro de vez en cuando en mis ratos libres.

-Entonces yo también voy, es mi hermana después de todo... -se recostó-

-No Nath, -dijo Castiel poniéndole la mano en el pecho- tu deberías descansar las heridas...

-Pero...

-Nathaniel, él tiene razón. Debes quedarte aquí. -asentí- Mejor, os quedáis los dos, nosotras ya nos las arreglaremos.

-De acuerdo... -dijeron los dos a la ver-

Me dejé la cámara encendida con un ángulo perfecto, por si a estos tortolitos les daba por deleitarnos con un poco de BL, puse el bolso en una encimera y lo dejé allí...

Pusimos el cuerpo de Ámber en una silla de rueda y con cuidado de no encontrarnos con algún médico la sacamos del hospital. Callejeamos un rato, por que Kohaku no dejaba de liarse con el camino, pero tras media hora y otra leche para Ámber, que se nos despertó al casi atropellarnos una moto llegamos a ese sitio.

Era una tienda pequeña, con el mostrador llenos de artículos de espiritismo y magia.

Entramos, una chica bastante rara estaba sentada en el mostrador mientras se fumaba una pipa de la paz.

Tenía el pelo rojo y los ojos azul muy claro. Se levantó, y nos dijo:

-Bienvenidas, Kohaku, Yukari y la desfallecida Ámber -¡¿?!-

-¿Cómo sabes nuestros nombres? -dije desconcertada-

-Yo lo sé todo sobre las personas, sobre todo las que en algún momento de su vida pisarán esta tienda. Como veo necesitáis que elimine un par de recuerdos de esta... chica...

-Justo eso, ¿podría hacerlo? -preguntó Kohaku-

-Por supuesto, pero todo tiene un precio...

-¿Qué nos costaría?

-Un recuerdo feliz de la infancia de una de ustedes valdrá. Una vez que le quite los recuerdos a Ámber, la que lo haya escogido lo perderá.

-De acuerdo -dijimos a la par-

-Koha...

-No, Yukari, tu seguro tienes menos recuerdos felices. Yo lo haré.

-Pero, one-chan...

-Tranquila, solo es un recuerdo no será nada.

Kohaku adelantó un paso, y le dijo a la bruja que ella era la elegida.

-Bien, acerca a Ámber y empezaremos...

Estaba dolida, Kohaku estaba haciendo esto por todos, ella es muy valiente, normal que Armin se haya enamorado de ella. A la hechicera se le pusieron los ojos negros como la noche, formuló un par de frases en algún alfabeto antiguo y puso las manos en las cabezas de mi hermana y la bruja de Ámber. Pocos minutos después Kohaku calló al suelo, desfallecida, respirando con un poco de dificultad. Me puse de cuclillas junto a ella esperando a que la mujer dijera algo:

-Ya está, eso fue muy fácil. Siento tener que poner un precio tan alto.

-Tra-tranquila, -dijo Kohaku- no es nada.

-Hermana...

Nathaniel
Mientras estás en coma tus pensamientos te abruman, no sabes nada del exterior, quieres levantarte, abrir los ojos, pero no puedes...

Me quedé a solas con Castiel, una vez que las dos hermanas abandonaran la sala, me pregunto si lo conseguirán.
Miré a Castiel, tenía una cara triste, creo que es la preocupación por todo lo ocurrido.

-Nath... Siento ser tan directo con esto, pero... ¿Qué te pasó? -suspiró- ¿Por qué saliste corriendo?

-Pues, no se por qué, un recuerdo horrible me vino y el miedo me invadió...

Él puso su mano en mi mejilla, acariciándola dulcemente.

-Te prometo ser más delicado la próxima, pero esta vez dime que pare si tienes miedo...

Asentí, Castiel se acercó peligrosamente a mis labios posándolos cuidadosamente sobre los míos, fundiéndolos en un dulce beso. Poco a poco se fue haciendo más intenso, el abrió la boca, pero yo presioné los labios. Se alejó un poquito...

-Abre un poco más la boca... -dijo con una voz ronca pero dulce-.

Abrí un poco mi boca dejando que él entrara, nuestras lenguas entraron en contacto buscando hasta en el último rincón de nuestras cavidades de la perdición...
Noté como mi miembro se iba poniendo más duro por momentos, esto era malo, estamos en un hospital, alguien podría entrar... Castiel notó mi estado y una de sus manos empezaron a toquetear esa zona despacio haciéndome sufrir, intenté aguantarme los gemidos, pero era muy difícil... Se sentía tan bien... Subió el pijama de hospital, dejando mi erecto miembro al aire, empezó a masajear lo subiendo y bajando la mano con cada vez más rapidez, aumentando el ritmo de nuestra respiración. De repente noté algo.... ¡Mierda me voy a correr! No puedo hacer eso aquí. Castiel cada vez iba más rápido, no puede aguantar más... Una gran cantidad salió de mi acompañado de un gemido un poco más sonoro de lo que debería...

Un rato después de eso, aparecieron Yukari y Kohaku, estaban algo más pálidas de lo normal... Nos explicaron todo lo ocurrido en aquella tienda, se nos quedó la boca abierta, quien se lo creería. Ámber estaba, según ellas, en el callejón de su bar, la habían rociado con un poco de Whisky, por si no había ido bien el plan.

Días más tarde Castiel y yo nos fuimos del hospital, me habían dado el alta y de mis heridas solo quedaban unas cicatrices. Esa noche, Kohaku y Yukari cantaban en el bar cosplay del centro, tal revuelo se había formado, que en las calles había hasta carteles sobre ello...

Capítulo 14: Un día de locos. Castiel, Nathaniel y ¿Ámber?

Castiel
Vaya semanita que llevo, primero me enamoro de mi supuesto peor enemigo, me ilusiono y ahora me ha roto el corazón en sólo dos días. Tiene que ser un récord. Me tumbé mirando el techo, ¿qué coño había pasado? Cerré los ojos 5 minutos y me quedé dormido.

Lysandro
La estaba besando, no tenía el control de mis impulsos. ¿Y si es ella? No, no puede ser... Entonces, ¿por qué la he besado? Ahora noto un suave rubor que me sube a las mejillas. Me aparté de ella:

-L-L-L-Lo siento...-dije sin pensar.

-¿Lysandro pidiendo perdón? ¿Quién eres y que has hecho con él? -dijo Kohaku confusa-

-Chicos... -dijo Armin algo preocupado- Que, aunque ayer fuera fiesta, hoy no...

-Eso quiere decir que... -los ojos de las gemelas se pusieron como platos-

-¡¡WAH!! ¡¡Hoy hay instituto!!

-Lysandro, podrías llevarnos a un par de sitios, por favor... -dijo Yukari, no sé que tendrá en la cabeza en estos momentos-

Cogimos mi moto, Armin se puso detrás mía, aunque por un extraña razón noté como se me alejaba cada vez más, y ellas se montaron en el sidecar. Tuvimos que ir a las casas de todos, al bar y por último al instituto, no dormimos apenas esa noche, pero por lo menos llegamos con el tiempo justo al instituto.

Armin
Entré en casa, era la que estaba más cerca del instituto por lo que fui el último en coger sus cosas, me metí en el cuarto con sigilo ya, que Alexy tenía que dormir hoy en mi cuarto a causa de un pequeño problema con la pintura de su cuarto. Me traumaticé al ver esa escena tan... tan... tan... Difícil de explicar.

Alexy estaba completamente desnudo, sudoroso, cubierto de algo, creo que eso era el resultado del amor de Dake. Sí, Dake, era sorprendentemente el amante de mi hermano. Que estaba igual que él. Los dos estaban abrazados, menos mal que no se les veía nada, bueno, el trasero de mi hermano fue lo suficientemente fuerte para que yo casi me muriese en ese instante.

Cogí mis cosas intentando no despertar ni a mi hermano ni a Dake, esquivando toda la ropa desperdigada... Salí de allí pitando, hasta el lugar donde estaban todos.

-Cari, ¿te pasa algo?

-N-No nada.

-Mientes, estas poniendo tu mueca de la mentira.

-Joder que bien calado lo tienes, one-chan.

-Pues... La verdad... Os lo diré sólo a vosotras ya que sabéis lo de Alexy.-los ojos de las dos empezaron a relucir y sus caras indicaron “ MODE FUJOSHI-ON ”-

-¡Di nos lo!

-Me he encontrado a mi hermano, como dios lo trajo al mundo abrazadito de Dake.

-¡¡¡¡¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!! -gritaron mientras les sangraba la nariz-
 
Yukari
De repente sonó, *Kimi=Hana * Eran unos vídeos de parte de Alexy, ¿cómo consiguió mi número si yo no se lo di? Cogí mis cascos pequeñitos, me los puse y me puse a ver los vídeos. Casi muero de un desangramiento nasal.

Gracias a mi cómplice Alexy tendré desangramientos toda la semana. Llegamos justo a la hora de entrada al instituto, yo estaba bastante espabilada, ya que soy la que más movida ha tenido esta noche.

Aún no me puedo creer lo que me ha pasado con Lysandro. Me ha besado así, de repente. Suspiré y entré en clase tendremos que soportar 6 duras horas de clase. Lo más raro es que Castiel, está en clase...
Al terminar la primera hora me acerqué a él.

-Hola Castiel~

-¡Ah! Hola.

-Uy que raro estas hoy.

-¿Por qué lo dices?

-Por que has venido a clase de matemáticas y lo peor, no te has quejado. Castiel, sé lo que pasó ayer, me lo puedes decir todo, no pasa nada.

-¡Déjame en paz! ¡Tú! ¡Y ese estúpido de Nathaniel!

-Pero Castiel, escúchame, es importante, es de vida o muert... -Castiel se levantó de  su sitio y se fue, dejando caer por el camino, una corbata azul muy familiar- Castiel...

Le dije a Kohaku que me ayudara, lo buscamos un rato (sí, en medio de las clases, pero cómo tenemos 16 no tenemos obligación de estar en las aulas) y lo encontramos al fin, en la azotea.

-Castiel, tienes que escucharnos.-dijo mi hermana con voz seria-

-No pienso hacerlo.

-Es sobre, un cosa horrible que pasó ayer.

Me subí las mangas de la camiseta con cuidado, y le enseñé los moratones y las heridas.

-¡¿Qué te pasó?!

-Ayer por la noche, encontré a Nathaniel llorando y arrepintiéndose de algo que había hecho, no hace falta especificar. Unos matones, vinieron a por mi, lo más seguro para aprovecharse de mi... Nathaniel, como un héroe, me intentó proteger pero...-¡Mierda, creo que voy a llorar otra vez! *sniff * Una lágrima calló por mi mejilla- el fue herido y ahora está en...

-Yukari, sigo yo -asentí- Castiel, Nathaniel está entre la vida y el sueño.

- Ve al grano.

-Quiero decir que, Nathaniel, si no consigue tener algún estímulo positivo en las próximas horas, caerá en coma indefinido.

-Tenemos que llevarte al hospital.

-Yo no tengo nada allí.

-¡Mentira! Tienes a tu novio ahí dentro así que te vienes con nosotras por las buenas o por las malas.

-De acuerdo, iré... -dijo resoplando-

Después de las clases, cogimos el autobús de en frente del instituto y nos dirigimos al hospital.

-Perdone -dije educadamente- un amigo nuestro está aquí, podría dejarnos verlo.

-¿Qué edad tenéis?

-Los tres 16.

-De acuerdo, podéis pasar. Decidme el nombre de vuestro amigo.

-Se llama Nathaniel “?” (*)

-Ah, está en la 2408.

-Muchas gracias.

Subimos hasta llegar a la planta, y llegamos a la puerta de su habitación. Kohaku abrió
la puerta y entramos.
 
Castiel
Noté como el corazón se me helaba, me acerqué a él y le cogí su mano.

-Nathaniel... Despierta por favor... La verdad, es que me dio mucho coraje lo de esta noche, pero aunque hayamos tenido ese problema... Yo... Te quiero.

Mis manos subieron a su cara, con un dedo acaricié sus dulces labios, y acto seguido le besé.

En ese mismo instante la puerta se abrió y apareció ante nosotros la persona menos oportuna. Amber....

-La hemos liado -dijo Yukari-

-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS PASA AQUÍ?!

Kohaku se lanzó a por ella y de un par de puñetazos la dejó inconsciente en el suelo de la sala. Sentí un ligero apretó en mi mano, miré a Nathaniel asombrado.

-¿Castiel? ¿Qué hago aquí?-tenía una voz entre fumado, drogado y dormido, pero era mi Nath-

-Oh, Nathaniel -mi voz sonó consolada- No me vuelvas a pegar estos sustos, por lo que más quieras. -le abracé con cuidado-

-Castiel...-le besé cálidamente, no quiero que ese beso acabe jamás-

-Me vais a odiar por lo que os diré, pero... ¿Qué hacemos con esto? -dijo Yukari mientras se ponía un pañuelo en la nariz y señalaba a una persona en el suelo-

El “esto” era Amber, que estaba desmayada a causa de los golpes.

-Pues la verdad tengo, una idea -dijo Kohaku...-

Capítulo 13: ¿La suerte estará hoy con nosotros?

Nathaniel
Empecé a notar un dolor punzante e insoportable. Caí al suelo con las manos en el torso, estaba muy preocupado por lo que le podría pasar a Yukari. Pero, yo ya no puedo hacer nada.

Mi vista se empezó a nublar, pero mi oído en cambio se agudizó. Escuchaba los gritos de Yukari, las risas de esos malnacidos, y de repente, la voz de Lysandro, creo que les dio una paliza. Me desmayé poco después.
La última imagen de mi mente, fue Castiel... Joder.... Me pregunto cómo estará...
 
Yukari
-¡Joooo...! -exclamé impaciente- ¡¿Por qué cojines tarda tanto la ambulancia?!

-No sé... Tú tranquila. -dijo Lyss presionando el torso de Nathaniel-.

Lysandro, el chico del cuál estoy enamorada... Resulta ser, según mi hermana, un mujeriego, y que en las últimas relaciones “estables” que tuvo... La chica... Murió en extrañas consecuencias...

-Por favor...¡Qué venga, ya! -dije con lágrimas en los ojos- N-no quiero * sniff* perder a nadie más *sniff *

-Ahhh -suspiró preocupado- ven aquí-dijo mientras que él movía la mano haciendo una seña-

Me puse de cuclillas a su lado y Lysandro respondió un cálido abrazo. Mi corazón iba a mil por segundo.

-¡Ly-Lysandro! -mi cara ardía- ¡N-No es el momento adecuado! -en realidad ese abrazo me calmaba, pero Nath, es el que importa ahora-.

-Ya lo sé pero lo necesitaba -¿Lo necesitaba?-

Se apartó y volvió a presionar la herida. De repente una voz familiar se escuchó.

-¡Pero que demonios pasó aquí! -esa era la voz de un Armin asustado, que con los ojos como platos admiraba la escena de película-.

La ambulancia llegó y yo me monté en ella, para acompañar a Nath. Me siento muy culpable...

Lysandro
Flashback 
-¿Qué les pasó a aquellas chicas?

-Murieron...

-¡¿Pero, cómo?!

-¡Jod*r que mala memoria! Recuerdas hace tres años...

-¿Qué tengo que recordar de aquella época?

-Un día íbamos por la calle... Acabábamos de dejar planchadas a dos tías. Al rato apareció una anciana, ella vendía romero, nos ofreció un poco. Nosotros nos negamos, callejeamos durante una hora cosa así, y volvimos a verla. La anciana nos llamó la atención y dijo que le comprásemos romero. Yo al ver que insistía tanto, le compré un ramito, y le di un par de euros. Pero tú... No le diste ni compraste nada.

-¿Y qué tienen que ver la anciana con las muertes de mis ex?

-Pues que la anciana al ver que no eras bueno, dijo: “Chiquillo no debes ir así por la vida, deberías ser mejor con los que te rodean” Tú hiciste oídos sordos y ella dijo:
“A partir de ahora, a toda chica con la que estés le ocurrirán desgracias hasta la muerte, esto ocurrirá hasta que encuentres el verdadero amor”
La anciana se fue y hasta ahora sus palabras no han fallado una.

-¿Crees que con Yukari también puede pasar?

-Si y no... Tal vez, a menos que te enamores de ella realmente.

Fin del flashback

Yukari se subió a la ambulancia. Yo me quedé con Armin, aún en sus pensamientos intentando encajar las piezas de este suceso.

-Yo voy a llamar a Kohaku.

-¡Espera! No lo hagas, la vas a preocupar.

En ese momento el móvil de Armin sonó *Happy Synthetizer *

-¡Wah! Es ella.

-Ya no hay más remedio... Cógelo.

Armin

-HI!, My  Darling~

-Ni “Hi! My Darling” ni leches. No encuentro a Yukari, no ha llegado a casa y no contesta al móvil. ¡VOY A BUSCARLA!

-No hace falta que hagas eso...

-¿Por qué no? Cariño, no me estarás engañando con ella, quedando a estas horas de la noche, ¡Como me la hayas desfl-!

-¡NI MUERTO HARÍA ESO! ¡ES A TI A QUIÉN QUIERO! ¡Y NO QUIERO TENER MI PRIMERA VEZ CON OTRA QUE CONTIGO!

-Armin...-su voz sonaba dulce... Después de lo que acabo de decir... Wah! ¡¡¡¡Qué vergüenza!!!!- Pero entonces ¿por qué?

-Te lo explico... La verdad es...

Le expliqué todo el taco que se había formado en el parque, y lo del delegado.

-No puede ser... -la luz de su voz se apagó por instantes-

-¿Quieres venirte al hospital con Lysandro y conmigo?

-Si quiero, pero ¿cómo?

-En la moto de Lysandro, caben unas 4 personas. Vamos a buscarte.

-Mattete nee, MY DARLING Suki-desu~~! -puso esa voz japonesa tan mona... La quiero un montón.... ¡WAH! ¡¡¡Cómo siga diciendo esto, será un shojo!!!-

Nos montamos los dos en la moto, resulta que tiene una especie de cabina donde caben dos personas (sidecar) . Yo fui en la cabina, ir demasiado pegado a Lysandro, sería copiar la personalidad de mi hermano Alexy...* Ejem.... * En cinco minutos estábamos en la casa de Kohaku. Ella estaba esperando en la puerta...

-¡Armin~~~~~! -saltó a mis brazos y me plantó un beso apasionado- Eso que me dijiste por teléfono, ¿era de verdad? ¿Eso es lo que piensas?

-Sí, Kohaku, es toda la verdad.

Sus ojos centelleaban, la abracé dulcemente, no quiero dejarla escapar...

-¡Oíd!-dijo Lysandro arruinando nuestro momento romántico- si queréis seguir os dejo en un hotel, pero tenemos cierto asunto que solucionar en el hospital...

-¡Se nos había olvidado!-dijimos al unisono-

-Idiotas...

-¿Qué me has llamado?-dijo Kohaku con su cara de mala leche-

Lysandro aguantó la risa, y prosiguió:

-No lo voy a repetir, ¡vámonos!

Me monté con Kohaku en la cabina y nos pusimos en marcha.
Este Lysandro... Es un chico bastante peculiar.
Llegamos al hospital y en la sala de espera encontramos a Yukari, Kohaku como era de esperar, se lanzó a sus brazos, casi tirando de la silla a una Yukari, con un par de vendas. Nos sentamos a su alrededor:

-¿Qué dijo el médico?-preguntó Kohaku, poniendo su mano sobre la de su gemela-.

-Dijo... Que había perdido mucha sangre y que lo examinarían por si tocaron algún órgano.-La cara de Yukari se entristeció después de decir esto-.

Tras un largo rato de espera, (en realidad 5 minutos pero Armin si su consola...) un médico vino y dijo:

-Vuestro amigo, en parte tuvo suerte.

-¿Cómo que en parte?

-La herida no toco ningún órgano, pero ha perdido mucha sangre, si en unas horas no despierta... Lo más seguro es que caiga en coma.

-No puede ser. -dijo Lysandro-

En ese momento, Yukari rompió a llorar.

-¡Si no hubiese sido tan torpe de dejarme puesto el cosplay, seguro que él estaría bien! -las lágrimas no dejaban de recorrer sus mejillas- ¡Es todo mi culpa! ¡Es todo mi culpa! ¡Mi culpa! -no hacía más que repetirse esto una y otra vez mientras lloraba sin consuelo-

Lysandro levanto su mano y le dio una bofetada. Yukari, se llevó la mano a la zona del tortazo.

-¡No digas idioteces! Si él, no te hubiese defendido, tu ahora, ¡no estarías aquí! Estarías secuestradas por esos hijos de puta, tirada por la calleo o algo peor.
No fue tu culpa, fue la del destino, que la gran mayoría de las veces pone trabas en el camino.

-Lysandro...

Lysandro cogió a Yukari la abrazó, la cogió de la barbilla y la besó.

Capítulo 12: ¡Corran al trabajo!

Kohaku.
Las palabras de mi madre se repetían en mi cabeza, ¡vaya día que llevo!
La alarma sonó, lo había olvidado por completo, tengo que irme a trabajar.
Corriendo me peiné, (tenía unos pelos de loca...), cogí mi bolsa con el uniforme y me puse los zapatos.
Pero como soy así, me tropecé con mi propio pie y desperté a Yukari:
-¿Kohaku...? ¿Qué haces?-dijo mientras se frotaba sus ojos-
-Me tengo que ir a trabajar.
-¿Ahora? Son solo las tres de la mañana-su voz sonaba como si estuviera medio borracha y medio dormida.
-Si, ahora. ¿Quieres venirte o estás muy dormida?
-Vale, me arreglo un poco y voy-sonrió un poco y dando saltos como si fuera una niña pequeña cerró la puerta-
A los 2 minutos Yukari estaba vestida, se había puesto unos pitillos negros con una camiseta que le quedaba un poco grande rosa claro que decía “No disturb my Kawaii world >:·3” con unos chibis de algunos personajes de estilo moe, una chaqueta vaquera negra.
-¡Ya estoy!-dijo levantando el puño como una señal-
Salimos de casa con cuidado de no despertar a mi, perdón, nuestra madre. Callejeamos un rato hasta llegar al centro, donde nos paramos enfrente de un bar...
-¡UN BAR DE  COSPLAYS!-dijo con los ojos como platos-
-Si-dije llevándome la mano detrás de la cabeza con un poco de vergüenza- llevo aquí unas cuantas semanas, pero solo trabajo los fines de semana.-vi a Yukari con la cabeza a un lado- ¿Piensas algo raro de mi ahora?
-¡Que guay!-dijo con los ojos con estrellitas-¡Yo siempre he querido visitar uno!
Ante la euforia de mi nueva hermana, me la llevé dentro.
El bar estaba repleto, quedaban apenas 3 sillas libres de las 30 que había.
-???: ¡Oh! Señorita Kagami, llega a tiempo, vaya a cambiarse rápido.
-Si, jefe.-me fui a los vestidores-
-¿Quién es esta chica?
-Oh, disculpe. Es mi hermana Yukari.
-Encantada-hizo una reverencia japonesa rápidamente-
-Umm... No sabía que tenías una hermana.
-Es una larga historia...
Empezó a mirar a Yukari intimidatoriamente, observándola de los pies a la cabeza. A Yukari se la veía un poco nerviosa.
-¿Estarías interesada en trabajar aquí?
-Primero tendría que consultarle a mi madre, pero, ¿de que?
-Yuzuki Yukari, tienes practicamente su misma complexión y estatura.
-¿Yukari? Esa es una VOCALOID3, ¿no?
-Justamente.
-Pero, ¿de donde saco la ropa?
-Yukari, ¿tu estás bien? Por supuesto que nos la da, pero si tiene algún desperfecto tenemos que arreglarlo nosotras o si no tiene remedio lo compramos con la mitad de nuestro sueldo diario.
-Exactamente, justo estaba buscando a alguien que hiciera este cosplay,  tengo ya el traje aquí. Que Kohaku te acompañe a probártelo, ven a mi despacho cuando terminéis.
-Si-dijimos a coro-
-One-chan, es por aquí.

*Yukari
Me probé el traje, me quedaba como un guante.

-Waaa... Pues me sienta bien...
Mi ahora hermana, asintió.
-Pues ahora tengo que decírselo al jefe, ¿vale?
-¡Si!-dije con entusiasmo-

*Kohaku
Salí de la sala, y me dirigí al despacho del director. Llamé con determinación, a decir la verdad todavía me pongo nerviosa al hablar con este tío.
-Entra.-abrí la puerta poco a poco.-¿Qué necesitabas?
-Es sobre mi hermana, ya se probó el traje.
-¿Le queda bien?
-Si- esa pregunta ha sido un poquillo pervertida- ¿Quiere que la traiga?
-Sí, tráela. Necesito hablar con vosotras dos.
Me fui a buscar a Yukari, ella estaba con la cabeza en las nubes, cantaba mientras miraba a la nada y movía las piernas como si fuera una niña pequeña esperando a su madre.
-Eeeyyy-la llamé-
-Ah! Kohaku, no me di cuenta, ¿pasa algo?
-El jefe nos llama.
-Vale, te sigo.
Caminamos hasta el despacho del gerente, llamé y entramos.
-Bueno, ya veo que el cosplay te queda bien. Necesito que hagáis una actuación las dos.
Las dos con los ojos como platos respondimos al unisono.
-¿¡Cómo!?
-Sí, ya sé que Kohaku canta bien, por que la oí tararear por los rincones. Por lo que si ella canta bien, tú que eres su gemela cantarás prácticamente igual. Si te atreves canta ahora.
-¡Ah! ¡Yo! Es que... Me da mucha vergüenza...
-No pasa nada, tu hermana te acompañará.
-Bueno... Lo intentaré yo sola...



-¡Oh! Alucinante, que bien cantas.
-Jeje...Gracias-se sonrojó-
-Pues mañana cantaréis, me da igual la canción que elijáis. Podéis hacer lo que queráis.
Asentimos ambas.
-Por cierto. Yukari, ¿puedes ayudar como camarera? Hoy faltaron un par de empleadas y necesitamos ayuda.
-Encantada.
Salimos de la sala, yo me fui a los vestuarios y me puse mi cosplay. Me miré al espejo metiéndome en el personaje. Soy Kumi Amane, una vocaloid no muy conocida. Me encanta, es bipolar, me pega.

Yukari me vino a buscar.
-Oye... Que no tengo idea de lo que tengo que hacer... ¿una ayudita?
-Jajaja, ahora mismo.
Me la llevé a la cocina, donde le presenté a Kentin, que también está en el instituto.
-Buenas noches-dijo con su típica cara de chulito (*lo siento fans de Kentin*)-
-Buenas a ti también. Te presento a mi hermana, Yukari.
-Encantada-hizo una reverencia japonesa-
-Vaya, vaya... Con que una hermana... Y tu sin decírmelo... Vaya amiga de la infancia estás hecha.
-La verdad es que... Hoy me han dicho que es mi hermana.
Kentin se quedó boquiabierto, Yukari se empezó a reír por lo bajito.
-Bueno... ¿Qué necesitas?
-Nada, solo era presentártela y informarte de que va a trabajar aquí a partir de ahora.
-Vale, pero iros de la cocina, que ya empiezan a pedir a lo grande los clientes.
-Hasta luego-dijo Yukari con voz dulce-
Salimos de la cocina y empezamos a coger cosas del mostrador.

*Yukari
A ver... Este pedido es para la mesa 7... Y este otro para la mesa 3...
Cogí las bandejas y me dirigí a las mesas:
-Aquí tienen sus pedidos-dije con una sonrisa- que los disfruten.-reverencia japonesa y marcharse-
Terminé todos mis pedidos por esta noche, le dije a Kohaku que me iba, que tenia sueño y que tuviese cuidado con los pervertidos ¡Un tío me ha tocado el culo!
Salí del bar, y atravesé el parque y me encontré una cosa extraña. Nathaniel estaba con las manos en la cara, en un banco, me  acerqué para ver que le pasaba.
-¿Nathaniel?
-¡Oh!-se frotó los ojos- Yukari, ¿que haces aquí? ¿Y con esas pintas?
-¿Eh?-me miré me había ido con el cosplay puesto-Bu-bueno eso después... ¿Que te pasa?
-Nada.
-A mi no me puedes mentir.
-¿Por qué?
-Por que se me podría escapar lo que vi en la sala de delegados.
-No te atreverías...
-¿Que no? No me conoces.
-Vale, te cuento. Ayer como ya viste, Castiel y yo descubrimos que nos amábamos, hoy tuvimos una cita, estuvimos bien, hasta...
-¿Hasta?
-Que empezamos a-se puso como un tomate- hacer cosas... Y una especie de recuerdo se me vino a la cabeza y... No quiero recordarlo de nuevo....
-Tranquilo-dije con un poco de sangre en la nariz por mis pensamientos pervertidos- no pasa nada-le puse la mano en el hombro.
-Eh, guapa, ¿por qué no te vienes un rato con nosotros?
Subí la cabeza y me vi a unos pandilleros con pintas de macaras.
-Venga... Te haremos pasar un buen rato...-me agarró del brazo-
-Suéltame, cabrón.
-Con que la niñita, es muy chula, no...-sacó una navaja del bolsillo-
-Por encima de mi cadáver -Nathaniel, le apartó liberándome el brazo- Yukari, ponte detrás mía.
-Jajajaja, ¿con que aquí tenemos al novio? Verás tu que hombría le va a quedar después de esto.
Vi a Nathaniel desplomarse en el suelo, con una mano en el estómago. Estaba muy asustada.
-¿Te vienes con nosotros? O ¿acaso no has tenido suficiente?
-¡No pienso ir!-dije con un valor que no tengo-
Me volvió a agarrar pero con más fuerza.
-¡Suéltame! ¡Auxilio! -gritaba- ¡Que alguien me ayude, por favor!
-Nadie te va ha ayudar pequeña...
De repente una sombra salió de la nada y ese hombre cayó desplomado al suelo. Miré a ver quien era. ¡Lysandro! Lysandro me había salvado.
-¿Estás bien?
-Sí, muchas gracias-dije mientras le abrazaba, sé que después moriré de la vergüenza, pero hay que aprovechar el momentito-.
-¿Te han herido?
-No, pero Nathaniel está mal her...-agaché la cabeza, mis zapatos se estaban manchando de sangre- ¡Nathaniel!-me puse de cuclillas a ver si respondía- ¡Nathaniel! ¡Nath! Por favor desperta... ¡Rápido, Lysandro, llama a una ambulancia!
La ambulancia estaba tardando en llegar, presioné la herida, para intentar que no perdiera mucha sangre.
-¿por que tarda tanto?
-No lo sé...

Mientras en el bar....
Kohaku
Estaba atendiendo las mesas como de costumbre.
-¿Qué desean encargar? -Miré a las personas que había en esa mesa... ¡Armin!-
-¿Kohaku? ¿Que haces aquí?
-Trabajo aquí.
-Si me lo hubieses dicho, habría venido más a menudo.
-Ar-Armin, que estoy trabajando.-me sonrojé, me muero de vergüenza...-
-Me ha igual, estás muy mona así vestida...
-Persona 1: Ohhh, nuestro Armin tiene pareja... Mejor lo dejamos con ella.
Esos tíos extraños se fueron a otra mesa y otra de mis compañeras de trabajo les atendió, mientras,
Armin y yo salimos del edificio, yo ya había terminado mi turno.
-¿Desde cuando trabajas allí?
-Pues... Que yo recuerde unas dos semanas-dije mirando al suelo, ya se que estoy saliendo con él pero todavía me da cosilla-

Armin
La imagen de Kohaku vestida como Amane se me va quedar para siempre en la cabeza, será la imagen que use para cuando ella este en su casa y yo en la mia...
Íbamos en dirección a su casa, Kokahu cogió su móvil.
-Voy a llamar a Yukari.
-¿A esta hora? ¿No estará dormida?
-Ah! Es verdad, tu todavía no te has enterado de todo... -¿todo?-
Kohaku me explicó todo lo que había pasado, resultaba que ella y Yukari eran hermanas y que las habían separado por protección. Una historia digna de una película. Cogió otra vez su móvil, marcó y se lo colocó el la oreja.
-Comunica...
-A lo mejor está dormida y lo apagó.
-Sí, es verdad. No hay por que preocuparse.
-”Daisuki”
Kohaku se sonrojó y se puso otra vez monísima. Me acerqué a ella, la abracé y nos dimos un cálido beso.
Después de estar un buen rato así, la acompañé a casa, me dió un beso el la mejilla y me dijo al oído.
-”Aishiteru”

Me iba a casa, pasando por el parque, ya que está al lado de ella. En el viento se oían la voz de alguien conocido, pidiendo auxilio. Corrí para ver quien era...
Era Yukari, acompañada de Lysandro, ella estaba de rodillas con alguien apoyado sobre ellas, y todo estaba cubierto de... ¿sangre?¿Qué demonios ha pasado aquí?

Capítulo 11: Noche romántica, ¿No?


Este capítulo contiene escenas BL, diciendo la verdad no estoy todavía cualificada para hacer estas cosas, me suelo caer de la silla, (si no llega a ser por mi querida cama ya no estaría aquí) tirarme el refresco encima y rodar por el suelo. Tengan pañuelos a mano... * Coger los mios *

 
Nathaniel
Me alegro de haber hablado de esto con él, me he quitado un peso de encima...
-¿Quieres un par de cervezas?
-Pero no tengo un duro...
-Nahhh, invito yo.

Castiel pidió las cervezas y empezamos a beber, al final perdí la cuenta de cuantas bebí.
-Cr-eo que deberí-a irme a casaaach
-Laa tuyach exta muy lejoch, vente para la mía ¡compadre!

Os imagináis la escena, dos tíos dando tumbos y cantando la primera giliP*llez que se venía a la cabeza.
Llegamos a casa de Castiel, me imaginaba que estaría más desordenado, pero estaba habitable.
Corrí al cuarto de baño, creo que devolví todo lo que había comido en una semana...
Me tumbé en su sofá era muy blandito y cómodo, Castiel se sentó al lado mía. A él no le había afectado tanto el alcohol como a mi.
-No pasas de esta noche...
-¿A que te refieres con eso?-abrí los ojos como platos ¿acaso quería que...?-
-A esto...
Castiel se lanzó a mis labios intensamente, introduciendo su lengua en busca de la mía, haciéndolo más intenso cada vez. Se separó de mis labios y empezó a besarme el cuello ferozmente.
-C-Castiel, ¿qu-que ha-haces?
-Mostrarte lo que siento...
Sus besos se hicieron cada vez más intensos, me quitó la camiseta poco a poco dejando mi dañado torso al descubierto. Sus manos fuero bajando hasta llegar a.... Bueno ya sabéis que parte.
De repente una imagen de una persona haciéndome esto a lo bestia se me vino a la cabeza. Aterrorizado, grité, cogí mi camisa, que estaba en la lámpara colgada (¿Como llegó ahí?), y salí corriendo de su casa mientras que Castiel gritaba mi nombre esperando un por qué.
Mareado y llorando me senté en el banco del parque cercano a mi casa.
-¿Qué demonios fue eso?-dije mientras me llevaba las manos a mi cara llorosa-

Castiel
Disfrutando con las caricias, las miradas, los besos... Si... Todo eso se esfumó en el mismo instante en el que apareció. Aún no sé por que Nathaniel salió de esa manera, dejándome a dos velas...
¿Que le ha podido pasar? Pensaba mientras daba un golpe en el cojín, el cual, se rompió y sus plumas salieron despedidas a mi cara llena de rabia.
Mientras estaba hundido en mis pensamientos, mi teléfono sonó * Monster Theme * lo cogí:
-¿Qué?
-Hola Castiel.
-Ah! Lysandro, ¿que pasa? ¿Ya tienes una nueva víctima?
-Sabes que no es mi culpa... Pero sí.
-Y, ¿de quién estamos hablando esta vez?
-La nueva, una tal Yukari.
-¿Eh? ¿La nueva? La verdad Lysandro estás subiendo el listón. Esta te costará más que las otras.
-Ya lo se, será como una especie de reto.
-Tienes que cumplir el trato.
-Ya, tengo que seducirla en menos de un mes, y durar solo 2 meses con ella.
-¿Te acuerdas que pasó la última vez que te pasaste?
-No quiero recorda-
-Mejor dicho, no lo recuerdas.
-Justamente, tengo muchas lagunas en mi memoria... ¿Me dices lo que le pasó a esa chica?
-Pues...

Capítulo 10: Las verdades son verdades...


Yukari
Ese día que comenzó precioso, lleno de cambios, nuevo curso, nuevos amigos, nuevos sentimientos...
Las palabras que aún no se habían pronunciado, eran esperadas por mi corazón, que latía con fuerza esperando la calma.
-¿Es usted la señorita Yukari?
-Sí, soy yo, ¿que desea?
-He de decirte algo desagradable-mi corazón latía más fuerte ahogado por la espera- tu padre, Akihiko Masamune, ha desaparecido.
-Pero...-estaba confusa no sabía que hacer- ¿Cómo? ¿Qué pasó?
-Ha tenido un accidente aéreo en el atlántico, cerca del triángulo de las Bermudas.
En ese momento noté un gran dolor en el pecho, mis lágrimas brotaban sin descanso, mi cuerpo temblaba...
-Él me dio esto antes de irse.
-¿Cómo que antes de irse? ¿De que conoces a mi padre?
-Tú leela.
Cogí ese trozo de papel, con mi mano temblorosa y entre sollozos leí en susurro:
“Querida hija:
Para cuando leas esto ya me habré ido. Acepté un trabajo en una de las islas del triángulo de las Bermudas. Estaré allí mucho tiempo y mandaré la gran mayoría del dinero que gane. Ahora vete con Kawaguchi, el mismo hombre que te dará esta carta, él te contará la verdad, la que nunca me atreví a decir...
Adiós querida Yukari, te quiere, tu padre ”
Mis lágrimas caían sobre aquel papel que con tanto cariño había escrito mi padre. Lysandro se acercó a mi para consolarme, la verdad, eso me animó un poco, pero yo estaba todavía deprimida.
-Mira, Yukari-dijo Kawaguchi- La verdad, no sé como explicártelo, mejor te llevo con tu madre, ella te lo explicará con más claridad.
En ese momento las lágrimas dejaron de recorrer mis mejillas, la sangre se me heló. ¡¿Cómo?!
-¿Acaso eres un vidente de esos que ve muertos-dije con voz irónica- o me vas a matar? Mi madre está muerta, ella no puede decirnos nada-miré al suelo con los ojos tristes-.
-No, Yukari-dijo interrumpiéndome- tu madre está viva, es más, vive en esta ciudad.
No se que sentimiento empezaba ha albergar en mi pecho... Mi madre ¿viva?
-Esta noche, vendré a recogerte y te llevaré con tu familia, haz la maleta.
-De acuerdo-dije con voz seria-
Kawaguchi cerró la puerta después de decir estas últimas palabras, mis piernas no aguantaban más, caí al suelo y rompí a llorar, no sé si es por que ahora no tengo padre o que he recuperado a una madre a la que creía muerta todos estos años
Lysandro se agachó a mi lado y me rodeó con sus brazos.
-Tranquila, todo se va a solucionar-decía con una voz dulce-.
Al rato ya me había calmado, Lysandro me ayudó a levantarme. Con todas estas emociones me había olvidado de que tenía el tobillo mal...
Cogí, mi maleta y empecé a meter mis cosas, nunca me había dado cuenta de que cuando haces una maleta encierras tu vida ahí...
Tardé bastante a la hora de guardar mis mangas, Cds, Doujinshis, figuritas, pósters...
¡Cómo iba a aguantar sin cotillearlos un poco! ¡Sobre todo los de BL!
Cuando hube terminado, miré mi cuarto recordando todo lo pasado ahí...
-Yukari, ¿quieres que te ayude?
-Sí, -asentí- ¿Puedes llevar las maletas al salón?
-Vale.
Cogió las maletas y las dejó en el salón, volvió al cuarto y dijo:
-Me dejé una.-dijo con una sonrisa pícara-
-Eh?
Me sostuvo en sus brazos como una princesa de cuento. No pude evitar sonrojarme.
-¡L-Lysandro, no soy una maleta!-dije inflando los mofletes-
-¿No es acaso más cómodo?
Me cogió de la barbilla haciendo que yo le mirara a sus ojos, esos ojos que a muchos les parecerán extraños, uno verde esperanza y otro color ámbar, diferentes pero profundos... Al final me di cuenta de lo cerca que estaba su cara, mis labios estaban cada vez más cerca de los suyos, pero yo no podía hacer nada, sus ojos me habían cautivado y estaba paralizada. No se como tomarme que llamaran a la puerta en ese momento, si a bien, por que conoceré a mis verdaderos padres o a mal, por que acabo de perder una oportunidad perfecta de primer beso con Lysandoro, sí, ya besé a otro chico ¿a quién? Es un SE~CRE~TO.
Lysandro me bajó para que me fuera, pero no podía dejarlo aquí.
-Vamos, Lys...-le cogí de la muñeca sin pensar-
¡Pedazo de coche tenía Kawaguchi!
Me abrió la puerta.
-Adelante, ¿preparada?
Asentí. Lysandro y Kawaguchi se encargaron de mis maletas. Nos pusimos en marcha y miré otra vez la carta de mi padre, una lagrimita salió de mis ojos. * shineba ii no ni shineba ii no ni shinde shimaeba ii noni shineba ii no ni shineba ii no ni dokoka tooi tokoro de shineba iinoni*
Era mi móvil, cuando fui a cogerlo estornudé de una manera bestial
-¿Kohaku? -mi voz sonaba como si estuviera llorando-
-¡Yukari!¿Que ha pasado?
-Es complicado... Mejor te lo digo mañana... Adiós...
-Pero es-corté la llamada.
-Creo que la vas a preocupar...
-Tranquilo, ella lo entenderá.
Llegamos a un café, nos bajamos del coche, estaba nerviosa, ¿qué digo? ¿cómo será?... Millones de preguntas así me venían a la mente. Entramos en la cafetería y una mujer le hizo una seña a Kawaguchi.
Tragué saliva y me dispuse a acercarme a ella.
-Bueno, Kawaguchi, ¿para qué me llamas con tanta urgencia?
-Negumi, esta es Yukari-dijo señalándome entera- tu hija.
¿Cómo es físicamente mi madre? Pues.. Es de estatura media, delgada, bien formada, tiene el pelo negro azabache con reflejos violetas y recogido en una coleta, los ojos azules oscuros. Lleva unas gafas de hipster, un traje de chaqueta muy elegante con unos taconazos.
De repente le empiezan a salir lágrimas de los ojos, se acerca a mi con grandes pasos y me abraza fuerte pero dulcemente.
-Hija mía...-vale, ahora me voy a poner a llorar otra vez- que bien que estés junto a mi de nuevo.
Después de ese cálido abrazo pedimos unos zumos y hablamos un largo rato.
-Mamá, ¿por que os alejasteis papá y tú?
-Eso te lo explicaré más tarde cuando vayamos a casa.
Mucho tiempo después, me monté en el coche y nos dirigimos a mi nueva casa.
Era un chalet de estos que son tan bonitos y que tienen varias plantas.
Entramos y mi madre grito:
-Kohaku, baja, tenemos que decir algo!-
¿Kohaku? Será coincidencia, no será ella.
Una chica bajó rápidamente las escaleras. Sí, era Kohaku.
-Kohaku, te presentamos a Yukari, ella es tu hermana.
Las dos nos quedamos de piedra, con la boca abierta y los ojos como platos, ante estos gestos nuestra madre cogió una foto en la que aparecíamos las dos de bebés.
-P-pero ¿como es esto? Tengo una hermana y nunca me lo has dicho, ¿por qué?
-Os lo explico... Vuestro padre y yo eramos unos científicos probando unas nuevas bombas, éstas estaban hechas de Nanomita, un material casi imposible de conseguir, sólo existen aproximadamente unos cuartos de kilo en todo el mundo. La bomba iba bien, hasta que unos terroristas atacaron nuestro laboratorio y nos hicieron terminar la bomba para ellos. ¿Recordáis un ataque masivo en China? Pues nuestras bombas fueron las causantes de miles de muertes, por lo que vuestro padre y yo decidimos alejarnos pero con la condición de que cuando todo hubiese pasado volveríamos a París y nos reencontraríamos.
-Y cada uno se quedó con una de nosotras...
-Así es.
Al rato de estar hablando cogí mis cosas y me dijeron que me pusiera en el cuarto al lado de el de Kohaku. Me tumbé en la cama y me quedé dormida al instante...

Capítulo 9: Revelaciones


Kohaku
Estuve toda la tarde acurrucadita al lado de mi n-o-v-i-o... ¡Kyaaaaaaaaaa! ¡¡Qué bien suena!!
Ya bastante tarde llegó Alexy con cinco mil bolsas en las manos, lo extraño es que Yukari no venía con él, lo cual me extrañó mucho...
-¡Ya estoy en casa!
-Alexy...¿Dónde metiste a Yukari? ¿No me digas que viene dentro de una de las bolsas por error?
-Ah... Bueno... ¿Cómo te lo explico?
-¡Pero cuenta lo, cojines!
-Vale... Yukari se dobló el tobillo y Lysandro la ha llevado a su casa.
-Pero, ¿a la casa de Yukari? O ¿A la suya?
-¡A la de Yukari! ¡No pienses cosas pervertidas!
-¡Normal que las piense! Y demás...
-¿Además que?
-Ya sabemos lo que pasa siempre con una chica y Lysandro...
-Voy a llamarla...
Cogí mi móvil de mi bolsa, busqué su número y la llamé.
*Piiii *Piiii
-Kohaku...-dijo con voz llorosa-
-¡Yukari!¿Que ha pasado?
-Es complicado... Mejor te lo digo mañana... Adiós...
-Pero es -en ese momento colgó-
No sé lo que ha pasado pero me ha dejado más preocupada de lo que estaba... Miré a Armin se veía triste...
-Armin, ¿estás bien?
-Lo estaré cuando tu lo estés.-dijo mientras que me agarraba al mano-
-¡Eh! ¡Qué yo también estoy aquí!-dijo inflando los mofletes-
No pudimos aguantar la risa, un rato más tarde ya era la hora de volver a casa Armin me estaba acompañando a casa...
-Armin...
-¿Qué pasa? ¿Sigues preocupada por Yukari?
-Mucho... No sé hay algo en ella... No se como explicarlo...
-Tranquila Kohaku... Ella estará bien-dijo mientras me rodeaba con su brazo-.
-Pero estoy asustada... Y si Lysandro le hace algo... Ya sabes como es...
-Yukari es muy fuerte, ha sido capaz de aplacar a Castiel como no va a poder con Lysandro.
-Es verdad, gracias cariño mio-le di un suave beso en la mejilla-
-Nu-nunca me habías llamado así-dijo sonrojado y con la voz entre-cortada-
-Que mono te pones así... ¿acaso no te agrada que te diga eso?
-Por supuesto que si.
Me abrazó dulcemente y se despidió de mi, con un suave beso en los labios.
Entré en mi casa, me parece que mis padres no están, lo que es bastante extraño ya que son las 11 de la noche... Fui a la cocina para picar algo, encontré unos restos de la pasta con nata del otro día, los calenté un poco en el microondas y me los comí. Al rato entré en mi cuarto y me tumbé en la cama, no dejaba de pensar en lo de esta tarde, la imagen de mi primer beso se me venía a la cabeza, y eso hacía que hiciera la croqueta en mi cama de la felicidad, pero también pensaba en que le había pasado ha Yukari... Mi cabeza estaba hecha un lío, vale, solo llevamos siendo amigas unas horas, pero por lo menos me podría haber dicho algo...
Me levanté, encendí mi ordenador en busca de algo que hacer... Vi que algunos amigos míos de internet estaban conectados por lo que me puse a hablar con ellos de mis cosas frikis, descubrí que estaban echando un nuevo anime del que no se me había informado, *Memoria se llamaba, me dijeron que esta bastante bien que estaba repleto de tios buenos por lo que me dispuse a descargarme los capítulos y verlos. Si que estaban buenos, tuve que coger pañuelos por que casi me desangro nasalmente...
Nada más terminé de verme la serie entera, escuché la puerta. Alguien estaba entrado, lo más seguro es que fueran mis padres:
-¡Kohaku, baja, tenemos que decir algo!-dijo mi madre, su voz sonaba extraña-
Bajé las escaleras rápidamente hasta llegar a el salón, allí estaban mi padre, mi madre y...
¡No puede ser! ¡Yukari!
-Kohaku, te presentamos a Yukari, ella es tu hermana...

sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 8: Planes románticos


Bueno aquí está otro esperado capítulo de NathxCast, os advierto que la pareja es BL, y este capítulo contiene escenas de yaoi, una vez advertido, que os divirtáis!

Castiel
Ni yo me creía lo que había pasado esta tarde, pero ahora me había dado cuanta me había enamorado de Nathaniel, yo no lo he odiado desde siempre, sólo fue un gran problema con Debrah, pero no le di tiempo a Nath para que me contara su versión de la historia...
Di media vuelta y fui a la casa de Nathaniel, era un bloque pequeño, de sólo tres pisos y por la parte de detrás había una especie de escaleras. Miré hacia arriba y vi a mi rubito, estaba sin camiseta y se desvestía con toda la tranquilidad del mundo aún teniendo la ventana abierta. Subí las escaleras hasta llegar al piso, cuando apagó las luces, entré por la ventana.
Le miré, estaba tan mono... Y tan indefenso.... Me acerqué a él, le rodeé con mis brazos y le mordí la oreja. Él se sobresaltó, se giró y antes de que dijera nada le besé con dulzura.
-C-castiel, ¿Q-que haces aquí? ¿C-Cómo has entrado?
-Shhh-le tape la boca con uno de mis dedos- si hablas tan alto se despertarán todos.
-Castiel...
-Tenía ganas de verte de nuevo, he entrado por la ventana y por cierto, cierra cuando te quites la camiseta que ese cuerpo sólo quiero que sea mío.
Le abracé, subiendo mis manos por dentro de su camiseta, acariciándole, hasta que le quite la camiseta, dejando ver su torso, que tenía algunas marcas misteriosas...
-Nathaniel... ¿Qué es esto?
-Son golpes, soy propenso a caerme...-sonrió tristemente-.
-Si no me dices la verdad te violaré ahora mismo.-empecé a besar su cuello, haciendo que se estremeciera.
-P-Para Castiel, te lo contaré, ¿podemos llegar a un acuerdo?
-Mmm, depende.... Dime de que se trataría el acuerdo.
-Tu y yo, cita, cine y después una cena, pago yo.
-Mmm... suena interesante.-me levanté y cogí mi móvil y él suyo. Me llamé, asegurando de que estuviera en vibración.
-Ya tienes mi número, llámame siempre que me necesites. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le besé apasionadamente. Le empujé sobre la cama, estábamos uno encima del otro pero no importaba, bajé mis manos hasta su torso acariciándolo, hice que abriera aún más la boca e introducí mi lengua en ella, sabía que si seguía así, no iba a poder parar, pero mi deseo hacía que no pudiera controlarme.
Nath consiguió que me apartara...
-Castiel, por favor... Mi hermana está ahí, nos va a oír, por favor contrólate.
Le besé cálidamente en la frente y le dije:
-Hasta mañana, rubito.
Noté como se sonrojaba mientras yo abría la ventana para salir de allí.
-Hasta mañana, Cast...-dijo dulcemente con una voz de colegiala enamorada, pero me daba igual él es la persona a la que yo amo.

*Nathaniel
Daba vueltas en la cama, ¿cómo se le dice a alguien que se enfada en nada, este tipo de cosas?
Pensaba en lo que iba a hacer y como se lo iba a decir...
También en como conseguiría el dinero... Tenía algo ahorrado, no se si es suficiente. Si le quito algo a Ámber, la lío. Me levanté para contar mi dinero,¡tenía lo justo! Menos mal...
Al día siguiente me levanté muy temprano, tenía que planificarlo todo. Al rato ya lo tenía todo listo, pero aún tenía que ducharme, vestirme y llamarle...
Sin pensar me desvestí y entré en mi baño para ducharme, no tenía ganas de una ducha rápida, con unos 15 minutos tenía bien, cuando estoy cerca del agua me relajo y dejo de pensar.
Nada más terminé de ducharme, me dirigí a mi cuarto, con solo una toalla puesta.
¿Qué me pongo? Revolví mi armario en busca de algo adecuado... ¡NO SE QUE PONERMEEEE! Mierda, estoy pensando como una quinceañera...
Después de media hora viendo toda mi ropa me decidí, por una camisa negra y unos vaqueros azul oscuro. Cogí mi teléfono y busqué el número, en ese momento me sorprendí un poco había guardado su número de esta manera:
-Nombre: Mi vida
-Número: 939xxxxxx
-Dirección: C/El moral Nº 23
-Comentario: No te olvides nunca de que estoy ahí.
¡Qué manera es esta de ponerme su teléfono! Le llamé y a los dos segundos:
-¿Si?-su voz sonaba melodiosa por teléfono-
-Castiel...
-¡Nath! ¿A que hora vamos a quedar?
-Que te parece a las 13 en el insituto.
-¡Me parece bien! Tengo muchas ganas de verte.
Me ruboricé, y con la voz entrecortada le dije:
-Yo también, Castiel-bajé el tono por si acaso- te quiero...
-Y yo a ti, ¡nos vemos!
-¡Hasta luego!

Llegué al instituto a tiempo, pensé que Castiel iba a tardar en venir, siempre llega tarde a todo.
Pero no, estaba allí, esperando en la puerta. Llevaba una camiseta de uno de sus grupos de música y unos vaqueros negros, se giró y me vio:
-Nathaniel, ¡Al fin! ¡Creía que no llegabas!
-Pero si he llegado a la hora justa.
-Por eso, es extraño, tú, normalmente llegas muchiiisimo tiempo antes.
-Es que creía que tu llegarías tarde y...
-Espera-me interrumpió con voz juguetona- ¿Crees que iba ha llagar tarde? ¡Con las ganas que tenía de verte!-sonrió dulcemente-
-Vale... Lo siento...
-¿A dónde vamos?
-Tengo entradas para el cine y después nos podemos ir a un burguer o algo, para comer algo.
-Suena bien...
Fuimos hasta el centro comercial, allí está el cine más cercano a nuestro barrio, en la cartelera había de todo tipo de películas... Yo no sé cual elegir...
-Castiel, ¿eliges tu la película?
-Mmmm... Actividad Paranormal 5* estaría bien...
-¿Esa no da mucho miedo?
-No...-dijo con voz un poco sarcástica- solo da algún que otro susto.
-Bueno... Pero no me voy a enterar de nada... No he visto las demás.
-Tranquilo, yo sí, esta saga está bien aunque no lo parezca.
-¿Me la explicas? Todavía queda media hora hasta que nos den el paso.
-Vale, todo empieza...
Castiel me explicó todas las películas, si lo entendí bien, trata de una familia a la que le suceden cosas terribles, pero todo empieza con que las hermanas no quieren recordar su pasado, y cuando empiezan a recordarlo pasa algo y una de ellas mata a la otra, quedándose con su hijo, después te cuenta el sufrir de ellas cuando pequeñas y la cinco es el final de esta parte.
La película estaba apunto de comenzar, nos habíamos comprado un paquete grande de palomitas y dos refrescos. Entramos en la sala, todavía no habían apagado las luces por lo que pudimos localizar nuestro sitio sin problemas. Empezó la película con una especie de resumen de la última (la 3).

Castiel
No estaba echando caso alguno a la película, lo único que quería es que se pegar un susto y se abrazara a mi. Fui a coger palomitas y me encontré con la mano de Nath, él se puso nervioso, pero yo le agarré la mano y le dije:
-Si tienes miedo, abrázame o cógeme la mano.
Puso la mirada en otro lado, creo que se había sonrojado.
-V-vale...
Me cogió fuertemente la mano, aunque me apretara un poco se sentía bien.
En ese momento la película dio un susto enorme, Nathaniel se tiró en mi brazo, cogiéndolo con los suyos.
-T-tengo miedo-dijo con la voz entrecortada-
-Yo estoy aquí, no te va a pasar nada.
Le puse la mano en la mejilla, estaban ardiendo, lo acerqué a mi, y rocé mis labios con los suyos.
-Otra vez...
La felicidad abundaba en mi, volví a besarle con más fuerza, ya no me importaba que nos escucharan, lo único que quería es que mi rubito estuviera feliz.

Nathaniel
Salimos del cine, ahora venía lo bueno... Tenía que llevar a Castiel a cenar, pero no sabía bien como decirle lo de mis heridas.
-¿Prefieres el McDonel* o el BurguerK*?
-¡El McDonel de toda la vida!
Compramos la comida para llevar y nos fuimos a la azotea del centro comercial, ya era de noche la luna estaba completamente llena y las estrellas brillaban con fuerza... Y en el sitio más alejado que encontramos nos sentamos... La única luz que nos iluminaba era la de las estrellas y la luna...
-Sabes... Esto es muy romántico...-dijo con voz juguetona-
Cogí mi hamburguesa, la desenvolví y me dispuse a darle un bocado pero Castiel me interrumpió...
-Me tienes que contar algo...
-¡Ah! Si...
-Sabes lo que te pasará si no me lo dices...-su cara estaba seria...-
Cogí aliento, no sé como se lo va tomar...
-Bueno... Lo de los golpes no es culpa de las caídas, la razón es que mi padre me odia y me pega cuando no hay nadie en la casa...
Castiel tenía la cara descompuesta, es sus ojos veía rabia mucha rabia...
-Pero eso na va a suceder más-intenté que se tranquilizara- a partir de mañana no voy a estar más en esa casa, mi madre se enteró y me va a pagar un apartamento lejos de él.
-Aunque me digas eso sigo estando enfadado.
-Por favor Castiel, no hagas nada extraño...
Le cogí la mano y él tiró de mi hacia él, nos quedamos un rato así sin decir nada... Mejor dicho pensaba que si decía algo me iba a cargar el ambiente...
-Nathaniel, gracias por ser me sincero-me besó dulcemente en mis labios semi-abiertos-

Continuará...

Capítulo 7: Noticias inesperadas



Tenía muchas ganas de escribir de mi parejita :D LysxYukari!!
Además que creo que a más de uno le gusta... Le voy ha hacer una mención especial a mi queridiiisima pervertida que me ha ayudado mucho con el capítulo, gracias @srbxd !!!

Flashback

Lysandro
Cuando la vi, pensé que era una chica como cualquier otra, aunque sí, hay que reconocerlo es mona y su forma de vestir me agrada.
-¿Cómo conociste a mi hermano?-pregunté, la pobre estaba cortada, a lo mejor con algo de conversación se calma un poco...-
-Pues... ¡Ah! Fue en la escuela de estilismo, Rosalya y yo ayudábamos a la cocinera y un día a tu hermano le tocó turno de cocina y poco a poco nos hicimos amigos, bueno Rosalya algo más para él, pero bueno, así fue.
-Creo que mi hermano me habló algo de ti, pero no sé...-sonreí y dije- Soy bastante olvidadizo y hay cosas que se me van rápido.
-Tranquilo, ya hace mucho tiempo de eso, si hasta a mi, me ha costado recordarlo. ¿No son esas las cajas?
-Creo que sí. Pero están muy altas, ¿y si te aupo?
-Va-vale-se puso colorada, tenía encanto...-
La cogí de la cintura, se estiró y cogió la caja casi sin problemas. Todavía teníamos que coger algunas más. Se ve que ella es un algo despistada, por que parecía que en cualquier momento se iba a tropezar con algo. Y lo hizo... Se dio un golpe típico de los vídeos de “supuesta risa” que hay en internet, ¿como la gente puede ver eso y reírse?
Me acerqué a ella, para ver si estaba bien...
-¿Te has hecho daño?
-No, tranquilo sólo ha sido un golpe de nada...
¿Un golpe de nada? Esta chica no está bien de la cabeza...
-¿Puedes levantarte?
Intentó levantarse sin éxito.
-Creo que me he torcido el tobillo...
Le quité la bota con cuidado, tenía el tobillo hinchado.
-Leigh tiene un botiquín por aquí, voy a buscarlo. Quítate la media, si no no podré vendarte.
Fui por el botiquín, por suerte había vendas, quedaba lo justo par curar a Yukari.
Le vendé el tobillo con cuidado... Se quejaba un poco, pero lo hacía flojito para intentar que no lo notara, estaba colorada.
-Gracias, Lysandro-me dijo con una sonrisa de oreja a oreja-.
-No es nada, ¿quieres que te lleve a tu casa?
-No hace falta...
-¿De verdad Yukari?
-Vale... Pero, ¿cómo?
La cogí en brazos, parecía sorprendida, tenía una cara graciosa.
-Ly-Lysandro.. Yo puedo ir, andando, n-no hace falta.
-No puedes Yukari, no seas testaruda. Dime dónde está tu casa, que te voy a llevar sí o sí.
-Vale...

Yukari
Me llevaba en brazos, se estaba tan bien... Notaba su corazón latir. Le dije donde estaba mi casa, resulta que está al ladito de mi casa... Le fui indicando todo el camino, para no perdernos.
Abrió la puerta de mi casa con la llave que yo le había dado. La casa estaba desierta, si no recuerdo mal, mi padre no llegaría hasta dentro de dos días, tenía unos “asuntos” por hacer.
Fin del Flashback

Yukari
Esto era un poco incómodo, imagínate que el chico que te gusta, entre en tu casa el primer día que lo conoces...
-Lysandro, ¿puedes bajarme? Me ayudaré de las paredes para andar.
-Vale.
Me puso en el suelo y nos dirigimos al salón, le dije que se sentara un rato. Fui a la cocina como pude y le di una lata de refresco.
-No es por importunar, pero ¿vives sola?
-No, normalmente vivo con mi padre, pero él hoy no está, me dijo que tenía algo que hacer y no vendría hasta dentro de dos días. Amm... ¿Quieres que te prepare algo?
-Me da igual, ¿pero no te duele el tobillo?
-Solo un poco, pero en la cocina no me va a pasar nada.
-Vale...
Entré en la cocina cojeando, tenía que pensar rápido, miré la despensa abriéndola de par en par. Tenía harina, huevos, algo de levadura, unas tabletas de chocolate, vainilla en polvo... Me daba para un pastel de chocolate. ¡A lo mejor le gusta y todo!
Empecé a mezclar pero como soy lo que se dice... ¿muy bestia? Y empecé a remover con mucha fuerza. Además note como si alguien se me acercara y me cogiera de las manos.
-Si lo haces tan rápido te a salir mal...-me pegué tal susto que lancé al aire la “masa” o bueno la “pasta extraña” y callo toda encima de él-
-¡Ostras! ¡¡Lo siento!!
-No pasa nada...
-Pero si tienes hasta el pelo lleno de masa.
-Entonces me voy a duchar, ¿dónde está el baño?
-Es la segunda puerta a la derecha...-esto no está pasando-
¡¡Dios!! ¡Creo que me voy a desmayar! ¡Yukari deja eso! Primero hay que limpiar un poco esto... Cogí una bayeta y empecé a limpiar, pero se me había olvidado que tenía que darle la toalla a Lysandro.
Fui hasta la puerta del baño con toalla en mano y mirando para otro lado entré.
-Lo si-iento Lysandro pero t-te tengo qu-que dar la toalla...
Lysandro estaba aún con los pantalones puestos (menos mal...aunque no me hubiera importado que estuvieran fuera...*), se estaba quitando la camiseta, me fije disimuladamente tenía un tatuaje eran unas alas... Era precioso.
-Bu-ueno te dejo aquí la toalla...
-Gracias.
Salí escopetada de la habitación, estaba toda nerviosa y colorada, mi corazón latía a mil por hora...
Me senté en el sofá, todavía colorada, encendí la televisión, era la hora de Boku ga Ita, y solo me faltaban dos capítulos por ver, tenía pañuelos a mano por que la serie es muy triste.
Terminé de ver el episodio, estaba llorando, ¡Que preciosidad! El chico de esta serie es muy tonto, ¡¿Por que deja tirada a la chica?! Lysandro abrió la puerta estaba con el pelo mojado y solo con una toalla. Estaba apunto de tener un desangramiento nasal pero claro no podía despreciar a mi amado BL*
-¿Me puedes dejar algo de ropa?
-¡Ah! ¿Te vale con la de mi padre?
-Sí, esta bien.
Me limpié los mocos con los pañuelos que tenía en el bolsillo, Lysandro se quedó un poco rallado por como estaba, menudas primeras impresiones... Entré en el cuarto de mi padre saqué una camisa blanca y unos pantalones grises, creo que le servirán.
-Toma, no son de tu estilo, pero por lo menos no estás así...
-Muchas gracias.
Se fue otra vez al baño y se vistió rápidamente, entró de nuevo en el salón.
-Esta camisa es incómoda, me desabrocharé un par de botones*.
Se veía super sexy, creo que voy a tener un desangramiento nasal... Se sentó a mi lado y como no sabía que hacer encendí la televisión pero estaban echando “El caso de Oda Ritsu” y casi me desmayo, apagué la televisión rápido antes de que se diera cuenta de que estábamos viendo BL... El estaba distraído y miró la estantería que estaba al lado del sofá, se levantó y cogió uno de mis libros de poesía.
-¿Esto es de Pablo Neruda?
-Sí me encanta desde pequeña, no hay mucha gente a la que le guste la poesía por lo que no lo predigo por todos los vientos.
-¿Puedo?
-¿Me puedes leer el soneto II?
-Vale.
Con una voz dulce empezó a recitar el poema.
Amor, ¡cuántos caminos hasta llegar a un beso,
Qué soledad errante hasta tu compañía!
Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
En Taltal no amanece aún la primavera.

Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
Juntos desde la ropa a las raíces,
Juntos de otoño, de agua, de caderas,
Hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
La desembocadura del agua de Boroa,
Pensar que separados por trenes y naciones

Tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
Con todos confundidos, con hombres y mujeres,
Con la tierra que implanta y educa los claveles.

-Me encanta...
-Sí, es uno de los más románticos.
Lysandro me miró a los ojos con un mirada dulce, no sabía que hacer...
De repente llamaron al timbre. Me levanté para abrir la puerta, era un hombre vestido de negro y con la cara muy seria me dijo.... 

Continuará...

Capítulo 6: Mi sueño se ha cumplido


Armin
Al fin me he atrevido... Se lo he dicho y ha resultado... Como cuando te pasas el NSM (lo pongo así por el copyright) y la princesa te da un beso, pues algo todavía mejor. Me aparté de ella, tenía que respirar...
-Kohaku, ¿quieres salir conmigo?
-Si quiero Armin-me cogió de la mano-.
Notaba como si estuviera flotando en una nube...

Kohaku
-Armin tengo que coger una cosa de la bolsa.
Cogí la bolsa, tenía una cosa para él. Mi*rda no la encuentro... Le di la vuelta a la bolsa a ver si salía. Armin estaba a mi lado mirando como un cotilla, y de repente salió una cosa que no me esperaba para nada que saliera. ¡Un PRE-SER-VA-TI-VO! ¡Yukari, te matooooo!!
-Kohaku... ¿En qué pensabas?-cogió el preservativo algo impresionado-
-Es-Esto Ar-Armin, no pienses mal-me estoy poniendo muy nerviosa...- Eso seguro que me lo ha puesto Yukari, que es muy bromista...
-Si quieres podemos jugar con esto...
-¡Ar-Armin!- me sonrojé tela-
-Jajajaja, ¡has caído!
-¡Idiota!- le di una colleja-
-¡Ay! Kohaku te voy a decir una cosa, nunca, te digo nunca voy ha hacer algo que no quieras que te haga, ¿vale?
Asentí, estaba feliz.
-¿Seguimos con la partida?
-¡Ostras! ¡La partida! Me había olvidado por completo.
Empezamos a jugar otra vez, pero ahora era diferente, estábamos pegaditos, abrazados aunque el juego era de violencia... La partida terminó y faltaba poco para que supuestamente llegaran Yukari y Alexy con diez o más bolsas de ropa.
Me tumbé en la cama (creo que de tanto jugar al juego, no pensé en donde estaba) y suspiré. Armin se tumbó a mi lado abrazándome.
-¿Te lo has pasado bien?-dijo con voz pícara-
-Ha sido el mejor día de mi vida, -me detuve para respirar, le miré cariñosamente a los ojos- y todo gracias a ti.
Armin se sonrojó un poco.
-Kohaku...
Y en mis labios semi-abiertos posó los suyos. Al principio un beso como otro cualquiera, pero poco a poco se fue haciendo más apasionado. Armin empezó a acercarme a él fuertemente, me sentía tan bien... Alejó su boca de la mía, y empezó a besarme el cuello... Me ruboricé, y con la voz entrecortada dije:
-Ar-Armin, para, por favor...
Él entendió el mensaje, y volvió a mis labios diciendo:
-Te lo he prometido, no haré nada que tu no quieras.

Lysandro
Entré en la casa de Yukari, con ella en brazos, no podía andar se había doblado el tobillo... 

Continuará


Problema de datos

Hola de nuevo. Aquí, Yukari (@Julietto) dando unas aclaraciones.
Por problemas por el correo no pude subir capítulos aquí por un buen tiempo, lo siento. (>3<)

Por culpa de mi portatil, que ha muerto con todos mis datos, tengo que mendigar un poco los capítulos, pero pronto los subo sin falta.

¡¡¡¡GOMEN!!!!