miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 14: Un día de locos. Castiel, Nathaniel y ¿Ámber?

Castiel
Vaya semanita que llevo, primero me enamoro de mi supuesto peor enemigo, me ilusiono y ahora me ha roto el corazón en sólo dos días. Tiene que ser un récord. Me tumbé mirando el techo, ¿qué coño había pasado? Cerré los ojos 5 minutos y me quedé dormido.

Lysandro
La estaba besando, no tenía el control de mis impulsos. ¿Y si es ella? No, no puede ser... Entonces, ¿por qué la he besado? Ahora noto un suave rubor que me sube a las mejillas. Me aparté de ella:

-L-L-L-Lo siento...-dije sin pensar.

-¿Lysandro pidiendo perdón? ¿Quién eres y que has hecho con él? -dijo Kohaku confusa-

-Chicos... -dijo Armin algo preocupado- Que, aunque ayer fuera fiesta, hoy no...

-Eso quiere decir que... -los ojos de las gemelas se pusieron como platos-

-¡¡WAH!! ¡¡Hoy hay instituto!!

-Lysandro, podrías llevarnos a un par de sitios, por favor... -dijo Yukari, no sé que tendrá en la cabeza en estos momentos-

Cogimos mi moto, Armin se puso detrás mía, aunque por un extraña razón noté como se me alejaba cada vez más, y ellas se montaron en el sidecar. Tuvimos que ir a las casas de todos, al bar y por último al instituto, no dormimos apenas esa noche, pero por lo menos llegamos con el tiempo justo al instituto.

Armin
Entré en casa, era la que estaba más cerca del instituto por lo que fui el último en coger sus cosas, me metí en el cuarto con sigilo ya, que Alexy tenía que dormir hoy en mi cuarto a causa de un pequeño problema con la pintura de su cuarto. Me traumaticé al ver esa escena tan... tan... tan... Difícil de explicar.

Alexy estaba completamente desnudo, sudoroso, cubierto de algo, creo que eso era el resultado del amor de Dake. Sí, Dake, era sorprendentemente el amante de mi hermano. Que estaba igual que él. Los dos estaban abrazados, menos mal que no se les veía nada, bueno, el trasero de mi hermano fue lo suficientemente fuerte para que yo casi me muriese en ese instante.

Cogí mis cosas intentando no despertar ni a mi hermano ni a Dake, esquivando toda la ropa desperdigada... Salí de allí pitando, hasta el lugar donde estaban todos.

-Cari, ¿te pasa algo?

-N-No nada.

-Mientes, estas poniendo tu mueca de la mentira.

-Joder que bien calado lo tienes, one-chan.

-Pues... La verdad... Os lo diré sólo a vosotras ya que sabéis lo de Alexy.-los ojos de las dos empezaron a relucir y sus caras indicaron “ MODE FUJOSHI-ON ”-

-¡Di nos lo!

-Me he encontrado a mi hermano, como dios lo trajo al mundo abrazadito de Dake.

-¡¡¡¡¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!! -gritaron mientras les sangraba la nariz-
 
Yukari
De repente sonó, *Kimi=Hana * Eran unos vídeos de parte de Alexy, ¿cómo consiguió mi número si yo no se lo di? Cogí mis cascos pequeñitos, me los puse y me puse a ver los vídeos. Casi muero de un desangramiento nasal.

Gracias a mi cómplice Alexy tendré desangramientos toda la semana. Llegamos justo a la hora de entrada al instituto, yo estaba bastante espabilada, ya que soy la que más movida ha tenido esta noche.

Aún no me puedo creer lo que me ha pasado con Lysandro. Me ha besado así, de repente. Suspiré y entré en clase tendremos que soportar 6 duras horas de clase. Lo más raro es que Castiel, está en clase...
Al terminar la primera hora me acerqué a él.

-Hola Castiel~

-¡Ah! Hola.

-Uy que raro estas hoy.

-¿Por qué lo dices?

-Por que has venido a clase de matemáticas y lo peor, no te has quejado. Castiel, sé lo que pasó ayer, me lo puedes decir todo, no pasa nada.

-¡Déjame en paz! ¡Tú! ¡Y ese estúpido de Nathaniel!

-Pero Castiel, escúchame, es importante, es de vida o muert... -Castiel se levantó de  su sitio y se fue, dejando caer por el camino, una corbata azul muy familiar- Castiel...

Le dije a Kohaku que me ayudara, lo buscamos un rato (sí, en medio de las clases, pero cómo tenemos 16 no tenemos obligación de estar en las aulas) y lo encontramos al fin, en la azotea.

-Castiel, tienes que escucharnos.-dijo mi hermana con voz seria-

-No pienso hacerlo.

-Es sobre, un cosa horrible que pasó ayer.

Me subí las mangas de la camiseta con cuidado, y le enseñé los moratones y las heridas.

-¡¿Qué te pasó?!

-Ayer por la noche, encontré a Nathaniel llorando y arrepintiéndose de algo que había hecho, no hace falta especificar. Unos matones, vinieron a por mi, lo más seguro para aprovecharse de mi... Nathaniel, como un héroe, me intentó proteger pero...-¡Mierda, creo que voy a llorar otra vez! *sniff * Una lágrima calló por mi mejilla- el fue herido y ahora está en...

-Yukari, sigo yo -asentí- Castiel, Nathaniel está entre la vida y el sueño.

- Ve al grano.

-Quiero decir que, Nathaniel, si no consigue tener algún estímulo positivo en las próximas horas, caerá en coma indefinido.

-Tenemos que llevarte al hospital.

-Yo no tengo nada allí.

-¡Mentira! Tienes a tu novio ahí dentro así que te vienes con nosotras por las buenas o por las malas.

-De acuerdo, iré... -dijo resoplando-

Después de las clases, cogimos el autobús de en frente del instituto y nos dirigimos al hospital.

-Perdone -dije educadamente- un amigo nuestro está aquí, podría dejarnos verlo.

-¿Qué edad tenéis?

-Los tres 16.

-De acuerdo, podéis pasar. Decidme el nombre de vuestro amigo.

-Se llama Nathaniel “?” (*)

-Ah, está en la 2408.

-Muchas gracias.

Subimos hasta llegar a la planta, y llegamos a la puerta de su habitación. Kohaku abrió
la puerta y entramos.
 
Castiel
Noté como el corazón se me helaba, me acerqué a él y le cogí su mano.

-Nathaniel... Despierta por favor... La verdad, es que me dio mucho coraje lo de esta noche, pero aunque hayamos tenido ese problema... Yo... Te quiero.

Mis manos subieron a su cara, con un dedo acaricié sus dulces labios, y acto seguido le besé.

En ese mismo instante la puerta se abrió y apareció ante nosotros la persona menos oportuna. Amber....

-La hemos liado -dijo Yukari-

-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS PASA AQUÍ?!

Kohaku se lanzó a por ella y de un par de puñetazos la dejó inconsciente en el suelo de la sala. Sentí un ligero apretó en mi mano, miré a Nathaniel asombrado.

-¿Castiel? ¿Qué hago aquí?-tenía una voz entre fumado, drogado y dormido, pero era mi Nath-

-Oh, Nathaniel -mi voz sonó consolada- No me vuelvas a pegar estos sustos, por lo que más quieras. -le abracé con cuidado-

-Castiel...-le besé cálidamente, no quiero que ese beso acabe jamás-

-Me vais a odiar por lo que os diré, pero... ¿Qué hacemos con esto? -dijo Yukari mientras se ponía un pañuelo en la nariz y señalaba a una persona en el suelo-

El “esto” era Amber, que estaba desmayada a causa de los golpes.

-Pues la verdad tengo, una idea -dijo Kohaku...-

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