sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 8: Planes románticos


Bueno aquí está otro esperado capítulo de NathxCast, os advierto que la pareja es BL, y este capítulo contiene escenas de yaoi, una vez advertido, que os divirtáis!

Castiel
Ni yo me creía lo que había pasado esta tarde, pero ahora me había dado cuanta me había enamorado de Nathaniel, yo no lo he odiado desde siempre, sólo fue un gran problema con Debrah, pero no le di tiempo a Nath para que me contara su versión de la historia...
Di media vuelta y fui a la casa de Nathaniel, era un bloque pequeño, de sólo tres pisos y por la parte de detrás había una especie de escaleras. Miré hacia arriba y vi a mi rubito, estaba sin camiseta y se desvestía con toda la tranquilidad del mundo aún teniendo la ventana abierta. Subí las escaleras hasta llegar al piso, cuando apagó las luces, entré por la ventana.
Le miré, estaba tan mono... Y tan indefenso.... Me acerqué a él, le rodeé con mis brazos y le mordí la oreja. Él se sobresaltó, se giró y antes de que dijera nada le besé con dulzura.
-C-castiel, ¿Q-que haces aquí? ¿C-Cómo has entrado?
-Shhh-le tape la boca con uno de mis dedos- si hablas tan alto se despertarán todos.
-Castiel...
-Tenía ganas de verte de nuevo, he entrado por la ventana y por cierto, cierra cuando te quites la camiseta que ese cuerpo sólo quiero que sea mío.
Le abracé, subiendo mis manos por dentro de su camiseta, acariciándole, hasta que le quite la camiseta, dejando ver su torso, que tenía algunas marcas misteriosas...
-Nathaniel... ¿Qué es esto?
-Son golpes, soy propenso a caerme...-sonrió tristemente-.
-Si no me dices la verdad te violaré ahora mismo.-empecé a besar su cuello, haciendo que se estremeciera.
-P-Para Castiel, te lo contaré, ¿podemos llegar a un acuerdo?
-Mmm, depende.... Dime de que se trataría el acuerdo.
-Tu y yo, cita, cine y después una cena, pago yo.
-Mmm... suena interesante.-me levanté y cogí mi móvil y él suyo. Me llamé, asegurando de que estuviera en vibración.
-Ya tienes mi número, llámame siempre que me necesites. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le besé apasionadamente. Le empujé sobre la cama, estábamos uno encima del otro pero no importaba, bajé mis manos hasta su torso acariciándolo, hice que abriera aún más la boca e introducí mi lengua en ella, sabía que si seguía así, no iba a poder parar, pero mi deseo hacía que no pudiera controlarme.
Nath consiguió que me apartara...
-Castiel, por favor... Mi hermana está ahí, nos va a oír, por favor contrólate.
Le besé cálidamente en la frente y le dije:
-Hasta mañana, rubito.
Noté como se sonrojaba mientras yo abría la ventana para salir de allí.
-Hasta mañana, Cast...-dijo dulcemente con una voz de colegiala enamorada, pero me daba igual él es la persona a la que yo amo.

*Nathaniel
Daba vueltas en la cama, ¿cómo se le dice a alguien que se enfada en nada, este tipo de cosas?
Pensaba en lo que iba a hacer y como se lo iba a decir...
También en como conseguiría el dinero... Tenía algo ahorrado, no se si es suficiente. Si le quito algo a Ámber, la lío. Me levanté para contar mi dinero,¡tenía lo justo! Menos mal...
Al día siguiente me levanté muy temprano, tenía que planificarlo todo. Al rato ya lo tenía todo listo, pero aún tenía que ducharme, vestirme y llamarle...
Sin pensar me desvestí y entré en mi baño para ducharme, no tenía ganas de una ducha rápida, con unos 15 minutos tenía bien, cuando estoy cerca del agua me relajo y dejo de pensar.
Nada más terminé de ducharme, me dirigí a mi cuarto, con solo una toalla puesta.
¿Qué me pongo? Revolví mi armario en busca de algo adecuado... ¡NO SE QUE PONERMEEEE! Mierda, estoy pensando como una quinceañera...
Después de media hora viendo toda mi ropa me decidí, por una camisa negra y unos vaqueros azul oscuro. Cogí mi teléfono y busqué el número, en ese momento me sorprendí un poco había guardado su número de esta manera:
-Nombre: Mi vida
-Número: 939xxxxxx
-Dirección: C/El moral Nº 23
-Comentario: No te olvides nunca de que estoy ahí.
¡Qué manera es esta de ponerme su teléfono! Le llamé y a los dos segundos:
-¿Si?-su voz sonaba melodiosa por teléfono-
-Castiel...
-¡Nath! ¿A que hora vamos a quedar?
-Que te parece a las 13 en el insituto.
-¡Me parece bien! Tengo muchas ganas de verte.
Me ruboricé, y con la voz entrecortada le dije:
-Yo también, Castiel-bajé el tono por si acaso- te quiero...
-Y yo a ti, ¡nos vemos!
-¡Hasta luego!

Llegué al instituto a tiempo, pensé que Castiel iba a tardar en venir, siempre llega tarde a todo.
Pero no, estaba allí, esperando en la puerta. Llevaba una camiseta de uno de sus grupos de música y unos vaqueros negros, se giró y me vio:
-Nathaniel, ¡Al fin! ¡Creía que no llegabas!
-Pero si he llegado a la hora justa.
-Por eso, es extraño, tú, normalmente llegas muchiiisimo tiempo antes.
-Es que creía que tu llegarías tarde y...
-Espera-me interrumpió con voz juguetona- ¿Crees que iba ha llagar tarde? ¡Con las ganas que tenía de verte!-sonrió dulcemente-
-Vale... Lo siento...
-¿A dónde vamos?
-Tengo entradas para el cine y después nos podemos ir a un burguer o algo, para comer algo.
-Suena bien...
Fuimos hasta el centro comercial, allí está el cine más cercano a nuestro barrio, en la cartelera había de todo tipo de películas... Yo no sé cual elegir...
-Castiel, ¿eliges tu la película?
-Mmmm... Actividad Paranormal 5* estaría bien...
-¿Esa no da mucho miedo?
-No...-dijo con voz un poco sarcástica- solo da algún que otro susto.
-Bueno... Pero no me voy a enterar de nada... No he visto las demás.
-Tranquilo, yo sí, esta saga está bien aunque no lo parezca.
-¿Me la explicas? Todavía queda media hora hasta que nos den el paso.
-Vale, todo empieza...
Castiel me explicó todas las películas, si lo entendí bien, trata de una familia a la que le suceden cosas terribles, pero todo empieza con que las hermanas no quieren recordar su pasado, y cuando empiezan a recordarlo pasa algo y una de ellas mata a la otra, quedándose con su hijo, después te cuenta el sufrir de ellas cuando pequeñas y la cinco es el final de esta parte.
La película estaba apunto de comenzar, nos habíamos comprado un paquete grande de palomitas y dos refrescos. Entramos en la sala, todavía no habían apagado las luces por lo que pudimos localizar nuestro sitio sin problemas. Empezó la película con una especie de resumen de la última (la 3).

Castiel
No estaba echando caso alguno a la película, lo único que quería es que se pegar un susto y se abrazara a mi. Fui a coger palomitas y me encontré con la mano de Nath, él se puso nervioso, pero yo le agarré la mano y le dije:
-Si tienes miedo, abrázame o cógeme la mano.
Puso la mirada en otro lado, creo que se había sonrojado.
-V-vale...
Me cogió fuertemente la mano, aunque me apretara un poco se sentía bien.
En ese momento la película dio un susto enorme, Nathaniel se tiró en mi brazo, cogiéndolo con los suyos.
-T-tengo miedo-dijo con la voz entrecortada-
-Yo estoy aquí, no te va a pasar nada.
Le puse la mano en la mejilla, estaban ardiendo, lo acerqué a mi, y rocé mis labios con los suyos.
-Otra vez...
La felicidad abundaba en mi, volví a besarle con más fuerza, ya no me importaba que nos escucharan, lo único que quería es que mi rubito estuviera feliz.

Nathaniel
Salimos del cine, ahora venía lo bueno... Tenía que llevar a Castiel a cenar, pero no sabía bien como decirle lo de mis heridas.
-¿Prefieres el McDonel* o el BurguerK*?
-¡El McDonel de toda la vida!
Compramos la comida para llevar y nos fuimos a la azotea del centro comercial, ya era de noche la luna estaba completamente llena y las estrellas brillaban con fuerza... Y en el sitio más alejado que encontramos nos sentamos... La única luz que nos iluminaba era la de las estrellas y la luna...
-Sabes... Esto es muy romántico...-dijo con voz juguetona-
Cogí mi hamburguesa, la desenvolví y me dispuse a darle un bocado pero Castiel me interrumpió...
-Me tienes que contar algo...
-¡Ah! Si...
-Sabes lo que te pasará si no me lo dices...-su cara estaba seria...-
Cogí aliento, no sé como se lo va tomar...
-Bueno... Lo de los golpes no es culpa de las caídas, la razón es que mi padre me odia y me pega cuando no hay nadie en la casa...
Castiel tenía la cara descompuesta, es sus ojos veía rabia mucha rabia...
-Pero eso na va a suceder más-intenté que se tranquilizara- a partir de mañana no voy a estar más en esa casa, mi madre se enteró y me va a pagar un apartamento lejos de él.
-Aunque me digas eso sigo estando enfadado.
-Por favor Castiel, no hagas nada extraño...
Le cogí la mano y él tiró de mi hacia él, nos quedamos un rato así sin decir nada... Mejor dicho pensaba que si decía algo me iba a cargar el ambiente...
-Nathaniel, gracias por ser me sincero-me besó dulcemente en mis labios semi-abiertos-

Continuará...

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