Bueno aquí está otro esperado capítulo de NathxCast, os advierto que la pareja es BL, y este capítulo contiene escenas de yaoi, una vez advertido, que os divirtáis!
Castiel
Ni yo me creía lo que había pasado
esta tarde, pero ahora me había dado cuanta me había enamorado de
Nathaniel, yo no lo he odiado desde siempre, sólo fue un gran
problema con Debrah, pero no le di tiempo a Nath para que me contara
su versión de la historia...
Di media vuelta y fui a la casa de
Nathaniel, era un bloque pequeño, de sólo tres pisos y por la parte
de detrás había una especie de escaleras. Miré hacia arriba y vi a
mi rubito, estaba sin camiseta y se desvestía con toda la
tranquilidad del mundo aún teniendo la ventana abierta. Subí las
escaleras hasta llegar al piso, cuando apagó las luces, entré por
la ventana.
Le miré, estaba tan mono... Y tan
indefenso.... Me acerqué a él, le rodeé con mis brazos y le mordí
la oreja. Él se sobresaltó, se giró y antes de que dijera nada le
besé con dulzura.
-C-castiel, ¿Q-que haces aquí?
¿C-Cómo has entrado?
-Shhh-le tape la boca con uno de mis
dedos- si hablas tan alto se despertarán todos.
-Castiel...
-Tenía ganas de verte de nuevo, he
entrado por la ventana y por cierto, cierra cuando te quites la
camiseta que ese cuerpo sólo quiero que sea mío.
Le abracé, subiendo mis manos por
dentro de su camiseta, acariciándole, hasta que le quite la
camiseta, dejando ver su torso, que tenía algunas marcas
misteriosas...
-Nathaniel... ¿Qué es esto?
-Son golpes, soy propenso a
caerme...-sonrió tristemente-.
-Si no me dices la verdad te violaré
ahora mismo.-empecé a besar su cuello, haciendo que se estremeciera.
-P-Para Castiel, te lo contaré,
¿podemos llegar a un acuerdo?
-Mmm, depende.... Dime de que se
trataría el acuerdo.
-Tu y yo, cita, cine y después una
cena, pago yo.
-Mmm... suena interesante.-me levanté
y cogí mi móvil y él suyo. Me llamé, asegurando de que estuviera
en vibración.
-Ya tienes mi número, llámame siempre
que me necesites. Me acerqué a él, le cogí de la barbilla y le
besé apasionadamente. Le empujé sobre la cama, estábamos uno
encima del otro pero no importaba, bajé mis manos hasta su torso
acariciándolo, hice que abriera aún más la boca e introducí mi
lengua en ella, sabía que si seguía así, no iba a poder parar,
pero mi deseo hacía que no pudiera controlarme.
Nath consiguió que me apartara...
-Castiel, por favor... Mi hermana está
ahí, nos va a oír, por favor contrólate.
Le besé cálidamente en la frente y le
dije:
-Hasta mañana, rubito.
Noté como se sonrojaba mientras yo
abría la ventana para salir de allí.
-Hasta mañana, Cast...-dijo dulcemente
con una voz de colegiala enamorada, pero me daba igual él es la
persona a la que yo amo.
*Nathaniel
Daba vueltas en la cama, ¿cómo se le
dice a alguien que se enfada en nada, este tipo de cosas?
Pensaba en lo que iba a hacer y como se
lo iba a decir...
También en como conseguiría el
dinero... Tenía algo ahorrado, no se si es suficiente. Si le quito
algo a Ámber, la lío. Me levanté para contar mi dinero,¡tenía lo
justo! Menos mal...
Al día siguiente me levanté muy
temprano, tenía que planificarlo todo. Al rato ya lo tenía todo
listo, pero aún tenía que ducharme, vestirme y llamarle...
Sin pensar me desvestí y entré en mi
baño para ducharme, no tenía ganas de una ducha rápida, con unos
15 minutos tenía bien, cuando estoy cerca del agua me relajo y dejo
de pensar.
Nada más terminé de ducharme, me
dirigí a mi cuarto, con solo una toalla puesta.
¿Qué me pongo? Revolví mi armario en
busca de algo adecuado... ¡NO SE QUE PONERMEEEE! Mierda, estoy pensando como una quinceañera...
Después de media hora viendo toda mi
ropa me decidí, por una camisa negra y unos vaqueros azul oscuro.
Cogí mi teléfono y busqué el número, en ese momento me sorprendí
un poco había guardado su número de esta manera:
-Nombre: Mi vida
-Número: 939xxxxxx
-Dirección: C/El moral Nº 23
-Comentario: No te olvides nunca de que
estoy ahí.
¡Qué manera es esta de ponerme su
teléfono! Le llamé y a los dos segundos:
-¿Si?-su voz sonaba melodiosa por
teléfono-
-Castiel...
-¡Nath! ¿A que hora vamos a quedar?
-Que te parece a las 13 en el insituto.
-¡Me parece bien! Tengo muchas ganas
de verte.
Me ruboricé, y con la voz entrecortada
le dije:
-Yo también, Castiel-bajé el tono por
si acaso- te quiero...
-Y yo a ti, ¡nos vemos!
-¡Hasta luego!
Llegué al instituto a tiempo, pensé
que Castiel iba a tardar en venir, siempre llega tarde a todo.
Pero no, estaba allí, esperando en la
puerta. Llevaba una camiseta de uno de sus grupos de música y unos
vaqueros negros, se giró y me vio:
-Nathaniel, ¡Al fin! ¡Creía que no
llegabas!
-Pero si he llegado a la hora justa.
-Por eso, es extraño, tú, normalmente
llegas muchiiisimo tiempo antes.
-Es que creía que tu llegarías tarde
y...
-Espera-me interrumpió con voz
juguetona- ¿Crees que iba ha llagar tarde? ¡Con las ganas que tenía
de verte!-sonrió dulcemente-
-Vale... Lo siento...
-¿A dónde vamos?
-Tengo entradas para el cine y después
nos podemos ir a un burguer o algo, para comer algo.
-Suena bien...
Fuimos hasta el centro comercial, allí
está el cine más cercano a nuestro barrio, en la cartelera había
de todo tipo de películas... Yo no sé cual elegir...
-Castiel, ¿eliges tu la película?
-Mmmm... Actividad Paranormal 5*
estaría bien...
-¿Esa no da mucho miedo?
-No...-dijo con voz un poco sarcástica-
solo da algún que otro susto.
-Bueno... Pero no me voy a enterar de
nada... No he visto las demás.
-Tranquilo, yo sí, esta saga está
bien aunque no lo parezca.
-¿Me la explicas? Todavía queda media
hora hasta que nos den el paso.
-Vale, todo empieza...
Castiel me explicó todas las
películas, si lo entendí bien, trata de una familia a la que le
suceden cosas terribles, pero todo empieza con que las hermanas no
quieren recordar su pasado, y cuando empiezan a recordarlo pasa algo
y una de ellas mata a la otra, quedándose con su hijo, después te
cuenta el sufrir de ellas cuando pequeñas y la cinco es el final de
esta parte.
La película estaba apunto de comenzar,
nos habíamos comprado un paquete grande de palomitas y dos
refrescos. Entramos en la sala, todavía no habían apagado las luces
por lo que pudimos localizar nuestro sitio sin problemas. Empezó la
película con una especie de resumen de la última (la 3).
Castiel
No estaba echando caso alguno a la
película, lo único que quería es que se pegar un susto y se
abrazara a mi. Fui a coger palomitas y me encontré con la mano de
Nath, él se puso nervioso, pero yo le agarré la mano y le dije:
-Si tienes miedo, abrázame o cógeme
la mano.
Puso la mirada en otro lado, creo que
se había sonrojado.
-V-vale...
Me cogió fuertemente la mano, aunque
me apretara un poco se sentía bien.
En ese momento la película dio un
susto enorme, Nathaniel se tiró en mi brazo, cogiéndolo con los
suyos.
-T-tengo miedo-dijo con la voz
entrecortada-
-Yo estoy aquí, no te va a pasar nada.
Le puse la mano en la mejilla, estaban
ardiendo, lo acerqué a mi, y rocé mis labios con los suyos.
-Otra vez...
La felicidad abundaba en mi, volví a
besarle con más fuerza, ya no me importaba que nos escucharan, lo
único que quería es que mi rubito estuviera feliz.
Nathaniel
Salimos del cine, ahora venía lo
bueno... Tenía que llevar a Castiel a cenar, pero no sabía bien
como decirle lo de mis heridas.
-¿Prefieres el McDonel* o el
BurguerK*?
-¡El McDonel de toda la vida!
Compramos la comida para llevar y nos
fuimos a la azotea del centro comercial, ya era de noche la luna
estaba completamente llena y las estrellas brillaban con fuerza... Y
en el sitio más alejado que encontramos nos sentamos... La única
luz que nos iluminaba era la de las estrellas y la luna...
-Sabes... Esto es muy romántico...-dijo
con voz juguetona-
Cogí mi hamburguesa, la desenvolví y
me dispuse a darle un bocado pero Castiel me interrumpió...
-Me tienes que contar algo...
-¡Ah! Si...
-Sabes lo que te pasará si no me lo
dices...-su cara estaba seria...-
Cogí aliento, no sé como se lo va
tomar...
-Bueno... Lo de los golpes no es culpa
de las caídas, la razón es que mi padre me odia y me pega cuando no
hay nadie en la casa...
Castiel tenía la cara descompuesta, es
sus ojos veía rabia mucha rabia...
-Pero eso na va a suceder más-intenté
que se tranquilizara- a partir de mañana no voy a estar más en esa
casa, mi madre se enteró y me va a pagar un apartamento lejos de él.
-Aunque me digas eso sigo estando
enfadado.
-Por favor Castiel, no hagas nada
extraño...
Le cogí la mano y él tiró de mi
hacia él, nos quedamos un rato así sin decir nada... Mejor dicho
pensaba que si decía algo me iba a cargar el ambiente...
-Nathaniel, gracias por ser me
sincero-me besó dulcemente en mis labios semi-abiertos-
Continuará...
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