miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 13: ¿La suerte estará hoy con nosotros?

Nathaniel
Empecé a notar un dolor punzante e insoportable. Caí al suelo con las manos en el torso, estaba muy preocupado por lo que le podría pasar a Yukari. Pero, yo ya no puedo hacer nada.

Mi vista se empezó a nublar, pero mi oído en cambio se agudizó. Escuchaba los gritos de Yukari, las risas de esos malnacidos, y de repente, la voz de Lysandro, creo que les dio una paliza. Me desmayé poco después.
La última imagen de mi mente, fue Castiel... Joder.... Me pregunto cómo estará...
 
Yukari
-¡Joooo...! -exclamé impaciente- ¡¿Por qué cojines tarda tanto la ambulancia?!

-No sé... Tú tranquila. -dijo Lyss presionando el torso de Nathaniel-.

Lysandro, el chico del cuál estoy enamorada... Resulta ser, según mi hermana, un mujeriego, y que en las últimas relaciones “estables” que tuvo... La chica... Murió en extrañas consecuencias...

-Por favor...¡Qué venga, ya! -dije con lágrimas en los ojos- N-no quiero * sniff* perder a nadie más *sniff *

-Ahhh -suspiró preocupado- ven aquí-dijo mientras que él movía la mano haciendo una seña-

Me puse de cuclillas a su lado y Lysandro respondió un cálido abrazo. Mi corazón iba a mil por segundo.

-¡Ly-Lysandro! -mi cara ardía- ¡N-No es el momento adecuado! -en realidad ese abrazo me calmaba, pero Nath, es el que importa ahora-.

-Ya lo sé pero lo necesitaba -¿Lo necesitaba?-

Se apartó y volvió a presionar la herida. De repente una voz familiar se escuchó.

-¡Pero que demonios pasó aquí! -esa era la voz de un Armin asustado, que con los ojos como platos admiraba la escena de película-.

La ambulancia llegó y yo me monté en ella, para acompañar a Nath. Me siento muy culpable...

Lysandro
Flashback 
-¿Qué les pasó a aquellas chicas?

-Murieron...

-¡¿Pero, cómo?!

-¡Jod*r que mala memoria! Recuerdas hace tres años...

-¿Qué tengo que recordar de aquella época?

-Un día íbamos por la calle... Acabábamos de dejar planchadas a dos tías. Al rato apareció una anciana, ella vendía romero, nos ofreció un poco. Nosotros nos negamos, callejeamos durante una hora cosa así, y volvimos a verla. La anciana nos llamó la atención y dijo que le comprásemos romero. Yo al ver que insistía tanto, le compré un ramito, y le di un par de euros. Pero tú... No le diste ni compraste nada.

-¿Y qué tienen que ver la anciana con las muertes de mis ex?

-Pues que la anciana al ver que no eras bueno, dijo: “Chiquillo no debes ir así por la vida, deberías ser mejor con los que te rodean” Tú hiciste oídos sordos y ella dijo:
“A partir de ahora, a toda chica con la que estés le ocurrirán desgracias hasta la muerte, esto ocurrirá hasta que encuentres el verdadero amor”
La anciana se fue y hasta ahora sus palabras no han fallado una.

-¿Crees que con Yukari también puede pasar?

-Si y no... Tal vez, a menos que te enamores de ella realmente.

Fin del flashback

Yukari se subió a la ambulancia. Yo me quedé con Armin, aún en sus pensamientos intentando encajar las piezas de este suceso.

-Yo voy a llamar a Kohaku.

-¡Espera! No lo hagas, la vas a preocupar.

En ese momento el móvil de Armin sonó *Happy Synthetizer *

-¡Wah! Es ella.

-Ya no hay más remedio... Cógelo.

Armin

-HI!, My  Darling~

-Ni “Hi! My Darling” ni leches. No encuentro a Yukari, no ha llegado a casa y no contesta al móvil. ¡VOY A BUSCARLA!

-No hace falta que hagas eso...

-¿Por qué no? Cariño, no me estarás engañando con ella, quedando a estas horas de la noche, ¡Como me la hayas desfl-!

-¡NI MUERTO HARÍA ESO! ¡ES A TI A QUIÉN QUIERO! ¡Y NO QUIERO TENER MI PRIMERA VEZ CON OTRA QUE CONTIGO!

-Armin...-su voz sonaba dulce... Después de lo que acabo de decir... Wah! ¡¡¡¡Qué vergüenza!!!!- Pero entonces ¿por qué?

-Te lo explico... La verdad es...

Le expliqué todo el taco que se había formado en el parque, y lo del delegado.

-No puede ser... -la luz de su voz se apagó por instantes-

-¿Quieres venirte al hospital con Lysandro y conmigo?

-Si quiero, pero ¿cómo?

-En la moto de Lysandro, caben unas 4 personas. Vamos a buscarte.

-Mattete nee, MY DARLING Suki-desu~~! -puso esa voz japonesa tan mona... La quiero un montón.... ¡WAH! ¡¡¡Cómo siga diciendo esto, será un shojo!!!-

Nos montamos los dos en la moto, resulta que tiene una especie de cabina donde caben dos personas (sidecar) . Yo fui en la cabina, ir demasiado pegado a Lysandro, sería copiar la personalidad de mi hermano Alexy...* Ejem.... * En cinco minutos estábamos en la casa de Kohaku. Ella estaba esperando en la puerta...

-¡Armin~~~~~! -saltó a mis brazos y me plantó un beso apasionado- Eso que me dijiste por teléfono, ¿era de verdad? ¿Eso es lo que piensas?

-Sí, Kohaku, es toda la verdad.

Sus ojos centelleaban, la abracé dulcemente, no quiero dejarla escapar...

-¡Oíd!-dijo Lysandro arruinando nuestro momento romántico- si queréis seguir os dejo en un hotel, pero tenemos cierto asunto que solucionar en el hospital...

-¡Se nos había olvidado!-dijimos al unisono-

-Idiotas...

-¿Qué me has llamado?-dijo Kohaku con su cara de mala leche-

Lysandro aguantó la risa, y prosiguió:

-No lo voy a repetir, ¡vámonos!

Me monté con Kohaku en la cabina y nos pusimos en marcha.
Este Lysandro... Es un chico bastante peculiar.
Llegamos al hospital y en la sala de espera encontramos a Yukari, Kohaku como era de esperar, se lanzó a sus brazos, casi tirando de la silla a una Yukari, con un par de vendas. Nos sentamos a su alrededor:

-¿Qué dijo el médico?-preguntó Kohaku, poniendo su mano sobre la de su gemela-.

-Dijo... Que había perdido mucha sangre y que lo examinarían por si tocaron algún órgano.-La cara de Yukari se entristeció después de decir esto-.

Tras un largo rato de espera, (en realidad 5 minutos pero Armin si su consola...) un médico vino y dijo:

-Vuestro amigo, en parte tuvo suerte.

-¿Cómo que en parte?

-La herida no toco ningún órgano, pero ha perdido mucha sangre, si en unas horas no despierta... Lo más seguro es que caiga en coma.

-No puede ser. -dijo Lysandro-

En ese momento, Yukari rompió a llorar.

-¡Si no hubiese sido tan torpe de dejarme puesto el cosplay, seguro que él estaría bien! -las lágrimas no dejaban de recorrer sus mejillas- ¡Es todo mi culpa! ¡Es todo mi culpa! ¡Mi culpa! -no hacía más que repetirse esto una y otra vez mientras lloraba sin consuelo-

Lysandro levanto su mano y le dio una bofetada. Yukari, se llevó la mano a la zona del tortazo.

-¡No digas idioteces! Si él, no te hubiese defendido, tu ahora, ¡no estarías aquí! Estarías secuestradas por esos hijos de puta, tirada por la calleo o algo peor.
No fue tu culpa, fue la del destino, que la gran mayoría de las veces pone trabas en el camino.

-Lysandro...

Lysandro cogió a Yukari la abrazó, la cogió de la barbilla y la besó.

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