lunes, 11 de marzo de 2013

Capítulo 5: ¿Qué es el amor?

Os advierto este capítulo tiene escenas de BL, a las fujoshis os recomiendo que tengáis pañuelos a mano (por exceso  de ternura o por desangramiento nasal) y a las personas sensibles si no queréis leerlo no os obligo.

Nathaniel

Estábamos tumbados en el suelo, uno encima del otro, yo no podía creer lo que estaba haciendo y lo que me acababa de decir este pelirrojo, que hasta hace una semana era la persona que más odiaba en el mundo. Temía que si yo dijera algo estropeara el momento, por lo que puse mis manos en su cuello, acercándolo a mi cara, aunque me pareciera extraño quería besarlo otra vez... Él parecía sentir lo mismo que yo por él, pero... ¿cómo llamar a ese sentimiento que había salido de nuestros corazones?
¿Amor? ¿Pasión? ¿Deseo? ¿Ternura? ¿Cuál era el adecuado?

*Castiel
No se como he acabado así, supuestamente era una PRUEBA DE SENTIMIENTOS. No creí, que fuera a más y lo peor es que me gusta, me gusta su pelo, sus ojos, su olor, sus labios....
¡Eh! ¡Quieto parado! ¡Castiel te estas escuchando! Te acabas de enamorar de un chico, pero no de un chico cualquiera, no, de el chico que llevas odiando toda tu vida. Tengo que dejar atrás el más mínimo sentimiento de odio que tenga con esta persona, yo... LO AMO.
Escuché dos voces a lo lejos me resultaron muy familiares eran Yukari y Kohaku, creo que venían a la sala de delegados, es más abrieron la puerta y nos pillaron con las manos en la masa...
-¿Interrumpo algo?-empezó a sangrar por la nariz, al igual que Kohaku-.
Me quedé de piedra, y Nathaniel aún peor, aunque se veía monísimo así de sonrojado.
-Mejor nos vamos, ¿verdad Kohaku?-cogiendo del brazo a Kohaku, la llevó a rastras fuera de la habitación-
-¡Nooooo, yo quiero ver más BL en directo! -se le escuchaba gritar desde el pasillo-.
Me volví a sentar en una silla, esto no era posible... Nos habían pillado...
-Castiel... Ya se lo explicaremos mañana...-estaba todavía como un tomate, estaba para comérselo a besos-
-¿Y cómo explicamos que tu y yo nos estábamos besando en el suelo de la sala de delegados?
-N-no lo sé. Ya lo iremos pensando...
-Vale. -le cogí de la barbilla acercándole a mi- pero me darás otro beso.
-Ca-Castiel -miró para otro lado estaba un poco avergonzado- Por favor n-
No podía aguantar otro segundo más sin besarlo. Se pone tan mono cuando está avergonzado... Me supera.
Notaba sus dulces labios, en contacto con los míos, buscaba su lengua y él buscaba la mía. Me levanté para seguir pegándome a él. Él me abrazaba con fuerza, era una sensación mágica. Esta vez casi nos ahogamos, por que ninguno de los dos quería parar, pero hay que respirar...
-Castiel... Te quiero-dijo muy bajito, casi ni se le oía, pero para mí era suficiente con eso.
El resto de la tarde nos la pasamos callados, hasta que llegó la hora de irnos a casa.
-Nathaniel, ¿vas a tardar mucho?
-Espera, que tengo que firmar esto y ya está.
-¿Cómo te puede gustar eso de quedarte aquí, con una cita con los papeles? Que aburrimiento.
-Es mejor que estar en mi casa, te lo aseguro. -se levantó parecía haber terminado-.
-Al fin terminaste, ¿nos vamos?
-Si.
*Nathaniel *
Os aseguro que ha sido el mejor día de mi vida, no quiero que termine nunca...
-Nathaniel, ¿te acompaño a casa?
-Bueno si tu quieres...
-No lo digas con esos ánimos-infló los mofletes, nunca lo había visto así, era amable, divertido, cariñoso...-
-Vale, vale-sonreí-.
Estábamos en la esquina de mi calle, allí debía separarme de Castiel, si no sospecharían...
-¿Por que no puedo acompañarte hasta el final?
-Por que si no podría tener problemas.
-¿Por que?- en ese momento me lancé a sus ásperos pero sabrosos labios, dándole un beso apasionado pero fugaz-.
-Por esto. Hasta mañana, Castiel. -me di la vuelta para irme, pero él me abrazó-.
-Nath, nunca me había pasado esto, ni siquiera con Debrah tuve este sentimiento tan fuerte, no te quiero perder, por favor prométeme que no te irás de mi lado...
-Prometido.- cogí su mano firmemente, mientras lo besaba dulcemente.
Me fui a mi casa, no era muy tarde, por lo que mi hermana estaría con el teléfono o con la tele hasta las tantas, a ella le permitían todo, no se que gastos tendrá ella al mes pero seguro que son para millonarios.... Me encerré en mi cuarto, todavía notaba su sabor en mis labios, sus caricias en mi cuerpo... No quiero que nadie me separe de él... Continuará...

Capítulo 4 Parte 2: Una tarde con los gemelos

*Yukari *
Acabo de dejar a Kohaku en el apartamento. Sin que de diese cuanta le había deslizado “algo de protección” en el bolso. Me puedo imaginar la cara que va a poner si lo llega a descubrir.
-¿Cómo ha ido el primer día, Yukari?
-Bien... La verdad como me lo esperaba.
-Mmm... Eso me ha sonado raro.
-¿Por qué?
-¿Te ha empezado a gustar alguien?
-*Cof Cof* -me atraganté con el chicle-.
-¿Estas bien?
-Sí. * Cof * solo me he atragantado con el chicle.
-Pero... ¿Tengo razón o no?
-Si...-me sonrojé-
-¡He acertado! ¿De quién?
-La verdad... Te vas a reír... No sé como se llama...
-¡M'as Matao! - se cayo al suelo de la tontería que acababa de decir-
-¿Te ayudo a levantarte?
-No hace falta... ¡Mi*rda, se me ha roto el pantalón!
-Bueno, yo te compro unos nuevos, no pasa nada ¿no?
-No, no pasa nada, pero tendrás que decirme quien te gusta, bueno una descripción.
-Vale, pero más tarde, ahora a la tienda de Leigh.
Alexy se a sonrojado un poco cuando he dicho Leigh, mmm... este tiene una pinta de seme... ¡Ouch!
Me llevé la mano a la nariz, esta vez no tenía pañuelos, creo que la voy a liar...
-Conozco esa reacción, ¡eres una fujoshi!
-Vale me has pillado, -mi voz sonaba gangosa, todavía tenía la mano en la nariz- ¿tiene algo de malo, ser adicta a ver BL?
-No, es más yo también adoro el BL.
-Eso quiere decir...
-Sí, Yukari. Lo has pillado
-¡Bien!-me lancé a su cuello- ¿Eso significa que podré ver BL en directo?
-Sí, sabes antes de saber de que eras fujoshi, creía que te lo tomarías a mal.
Al fin, llegamos a la tienda de Leigh, había carteles de rebajas por todos lados, toda la ropa era nueva y preciosa... Nuestro sueño hecho realidad... A los dos nos brillaban los ojos
???: ¡Cuanto tiempo! -¿esa voz...?-
Me di la vuelta, era Leigh llevaba muchísimo tiempo sin verle, le di un abrazo.
-¡Leigh! ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Como va con Rosa? ¿Y en la tienda?
-Jajaja, con Rosa las cosas, van bien y en la tienda necesito ayu...
???: Oye, Leigh ¿dónde están las camisetas de chica?
-Lysandro, te lo he dicho cinco veces, en el desván en la segunda estantería a la derecha... Ten cuidado por que hay muchas cajas por medio y te podrías hacer daño. Mejor, que te acompañe Yukari.
-¿Quien?
-Ella-dijo señalándome-
-Ammm... Encantado de conocerte.
-Igualmente.-¡Dios que flechazo!- Entonces, ¿en que tengo que ayudar?
Este tío, es parecido a “L” de “Cuaderno de Muerte” tiene una cara de póquer que no puedo saber lo que piensa...
Estuvimos un rato buscando las camisetas, que por cierto eran muy monoshas. Pero como soy muy torpe, me tropecé con unas cajas y me he dado un buen golpe. ¡Qué pedazo de planchazo!
-¿Estas bien? -Lysandro se acercó a mi haciendo que me sonrojara, creo que superé a Kohaku, con lo de esta mañana...-
-Sí, sólo ha sido un golpe de nada-estoy muy mareada...- Continuará...

Capítulo 4 Parte 1: Una tarde con los gemelos


Este capítulo es precioso según los comentarios del fict! Bueno os aviso, poned la canción que voy a poner abajo cuando aparezca hace que os metáis por completo en la piel de Kohaku, ahora el episodio.

* Yukari *
Había quedado con Kohaku en el instituto, como no tengo ni las más remota idea de donde viven los gemelitos... Llegué al instituto a tiempo, Kohaku parecía nerviosa, claro como iba a quedarse solita con su querido Armin estaba súper feliz.
-Hola Kohaku!
-Hola Yukari, queda un rato hasta la hora de quedada, ¿nos damos una vuelta? Quedan algunas cosas que no te he enseñado de aquí... Si puedes presentarte.
Andamos un rato hasta que llegamos al gimnasio, no había ni un alma, pero eso si olía de una manera.... Después fuimos al club de jardinería, donde había una chica dibujando, parecía ida, estaba muy concentrada, nos acercamos a ella, Kohaku la llamó como unas tres veces, al parecer se llamaba Violeta, Kohaku le pegó semejante grito para que se enterara que hasta un sordo lo escucharía... A Violeta parecía no importarle y levantó solo la cabeza, eso hizo que Kohaku se cabreara y le empezó a dar golpes (flojitos, Kohaku no es tan bestia como para tumbarla de un puñetazo). Al fin Violeta se giró, no parecía molesta por lo pesada que se había puesto Kohaku, es más le parecía divertido que Kohaku estuviera tan enfadada, se rió.
-Buenas tardes Kohaku, oye ¿quien es la que está a tu lado o es que veo doble? Ah, no, las mechas son diferentes...
-Encantada de conocerte, soy Yukari.
Violeta asintió se sentó de nuevo y se puso a dibujar, Kohaku le dio una colleja y pareció quedarse un poco más tranquila. Me acordé de que tenía que decirle una cosa a Nathaniel, ¡se me había darle el clip! Se lo dije a Kohaku y ella me acompañó encantada, sospechaba de que me iba a perder como lo del “baño”. Entramos en el instituto vimos a la vieja bipolar saliendo del despacho, y nos dijo:
-¿Habeis visto a mi Kiki? Es tan bonito...
Dijo esto señalando a una bola de pelo que estaba espachurrada contra su pecho... ¡Pobre animalito!
-Si, si -respondimos a coro- es una cosa preciosa.
Se fue contenta, mejor no meterse con ella... Al fin estábamos enfrente de la sala de delegados, Kohaku me había dejado un clip con forma de Zii (no al copyright), abrí la puerta y me encontré algo que yo me había esperado bastante... Castiel y Nathaniel se estaban besando en el suelo, de repente, Kohaku y yo empezamos a sangrar por la nariz, formamos semejante charco....
-¿Nathaniel? ¿Interrumpo?
Nathaniel estaba como un tomate, como me había imaginado desde un principio él era el uke
y Castiel... bueno ya mejor no hablo. Kohaku estaba con los ojos como platos, mirando todos los movimientos, ya lo había descubierto, tenía una autentica fan de BL a mi lado. Aunque me encantaba habiamos quedado y tuve que sacar a Kohaku a rastras, sin olvidarme de lanzar el clip a Nathaniel.
Nos encontramos a los gemelos en la puerta del instituto, se fijaron en que teníamos cara llena de algo rojo, nos dieron un pañuelo y por miedo no nos preguntaron de que era...Después de callejear un rato llegamos su casa, Kohaku se quedó con Armin y yo me fui con Alexy en dirección a la tienda de Leigh.
*Kohaku *
Ya había visitado antes esta casa, pero nunca había estado a sola con mi queridísimo Armin.
Nos sentamos en su habitación, encendió la Play y inició una partida. Durante un rato jugó solo él, yo fui a la cocina por algo de picar lo íbamos a necesitar seguro que nos pasaríamos toda la tarde enganchados y no querríamos ir ni a merendar. Encontré unos paquetes de pan de pipas y una par de bolsas de variados de fiesta. Los puse en un bol y me fui a la habitación, Armin estaba completamente metido en el juego, entre los dos teníamos el récord mundial del Call to Dutie, necesitábamos mantenerlo, normalmente quedamos en jugar on-line pero hoy teníamos que jugar los dos al mismo tiempo.
Me acercó un mando y empezamos a jugar, mi corazón latía a mil por hora, traté de no ponerme roja y me concentré en el juego, íbamos ganando como siempre... Armin estaba devorando el  pan de pipas, estaba tan mono... Me quedé embobada mirándole, la partida había terminado.
-Oye Kohaku,  ¿a ti te gusta alguien?
Me quedé de piedra, ¡¿De todas las preguntas que hay en el mundo tuvo que esa?! Me puse algo colorada, miré a otro lado esperando que no me viese...
-Kohaku, ¿estas bien?
-Si, si estoy bien- dije sonriendo muy avergonzada-.
Miré a todos lados para buscar una escusa para salir de allí, por suerte se me ocurrió una idea.
-Voy a por algo de beber, ¿quieres algo?
-Traeme una lata de Cola-Coca (no al copyright), por favor.
Me fui de nuevo a la cocina, cogí dos latas y me fui otra vez al cuarto, con la “mala suerte” de tropezarme con el cable de alguna de las consolas y caerme, por suerte no rompí nada, pero me había caído en el lugar menos indicado... ¡Justo encima de Armin!

A escasos centímetros de su cara se encontraba la mía, los dos estábamos sonrojados... Armin me miró directamente a los ojos pero yo evitaba mirarlo me moría de vergüenza, por favor ¡TIERRA TRAGAME! En cuanto me di cuenta de que cojines estaba haciendo me intenté levantar pero Armin me retuvo me estaba abrazando, no sabía que hacer... Él se estaba acercando cada vez más a mi cara, hasta que al final mis labios se juntaron con los suyos, me dejé llevar había soñado con esto toda la vida y se estaba haciendo realidad... La verdad es que era mi primer beso... Un poco triste para una chica ya tan mayorcita como yo...
No se cuanto tiempo nos estuvimos besando pero no quería que se terminara nunca... Pero algún día tendríamos que retirarnos para respirar. Me alejé de él, yo estaba como un semáforo... Y él también...
Durante un rato estuvimos sin decir una palabra, yo no quería hablar, haber si me iba a cargar el invento... Armin me cogió la mano y me dijo:
-Kohaku, la verdad...-se sonrojó bastante (y se puso más mono de lo que es)- es que tu me gustas desde el primer momento que te vi, pero nunca me he atrevido a decírtelo...
-Armin tu me gustas, nunca creí que me gustaras tanto, nunca había sentido algo así por alguien.
Después de decir esto me lancé a sus labios dándole un beso más apasionado que el de antes y por supuesto él me lo devolvió,  la sensación era mágica, no recuerdo haberme sentido así en mi vida. Continuará...


Capítulo 3: El castigo

Capítulo con escena BL os lo advierto, a las fujoshis que tengáis un pañuelo a mano por si las moscas y a las personas sensibles, si no quieren leerlo no les obligo.

*Castiel
Me había pillado, la director me ha vuelto a castigar, pero esta ver es diferente... Ahora tendré que estar con el señorito hasta tarde, encerrados en la sala de delegados... No me gustaba mucho la idea, pero la director decía que si no me expulsaba, y aunque no lo parezca no quiero salir de Sweet Amoris. ¿El por que? Ni idea, algo me tiene aquí, y me obliga a estar en este horrible lugar. A lo mejor es.... Eso explicaría los “sueños”. Pero es imposible, yo soy un chico no me puede gustar otro chico... ¿O si...?
La hora de ir a cumplir mi castigo se acercaba, espero que no pase nada. Bueno tal vez si hago una pequeña prueba de “esto” me quito el peso de encima... Va a ser difícil...
Ya era la hora, me dirigí a la sala de delegados, allí estaría con él toda la tarde, tiempo suficiente para hacer una prueba...Abrí la puerta.
-Buenas tardes señorito Castiel, estará aquí hasta que el señorito Nathaniel termine su trabajo y sean  las 10 de la noche. ¿Lo ha entendido?
-Si -dije con pocas ganas-.
-Señorito Nathaniel, ya sabe lo que tiene que hacer.
-Entendido, señora. Hasta mañana -dijo despidiéndose de aquella vieja bipolar-.
Entonces se cerro la puerta y nos quedamos solos.
Nathaniel
Se había ido... Y tendría que quedarme con él toda la tarde, como si fuera una cita... ¿Una cita?
Le indiqué donde debía sentarse y me senté lo más lejos posible. Al rato, le miré, tenía la mirada perdida hacia la ventana. La verdad es que me pareció como si él fuera un pájaro en una jaula, con ganas de salir de allí. Le miré de nuevo y me di cuenta de que él era guapo en realidad, se notaba que hacía ejercicio pero en su forma de respirar se veía que fumaba... Me miró fijamente y dijo:
-¿Que?¿Acaso me pasa algo? Deja de mirarme me pones incómodo.
-¿Yo?-noté como me temblaba la voz- Yo no te esto mirando...
Se levantó de la silla y se acercó a mi. No sabía que hacer, estaba nervioso, seguro venía a pegarme, cerré los ojos esperándome lo peor.
Los abrí, no me había pegado, pero estaba a medio centímetro de mi cara. Me pegué tal susto que me caí de la silla, noté como se le escapaba un bufido, seguro le hizo gracia.
-Ca-Castiel ¿que se supone que haces?-dije desconcertado-.
-Comprobar una cosa-.
De nuevo se acercó a mi cara, pero yo no podía escapar esta vez me había cogido de los brazos y no podía soltarme. Notaba su aliento, sus ojos grises como un día nublado destellaban desconcierto y a la vez un sentimiento romántico. Se acercó más y más hasta que me besó.
Notaba sus labios eran dulces pero ásperos, su lengua se adentraba en mi boca en búsqueda de la mía. Al principio me resistí, pero no se por que cedí por completo, ya no era una solo beso eran miles, notaba como si viera estrellas a mi alrededor estaba en el cielo... Me alejé de él, ya no tenía aliento... Pero volvió a besarme, esta vez con más fuerza...
Cuando por fin me soltó, estábamos los dos como semáforos, pero Castiel miró a otro lado para intentar disimularlo.
-Cas-Castiel, ¿po-por que has hecho eso?- mi voz tiritaba-.
-Nathaniel, yo... tenía que probarlo, necesitaba saberlo...
-¿Saber el que?
Me cogió por la cintura acercándome a él. Notaba su corazón, latía a mil por hora.
-Te quiero, Nath...

 

Capítulo 2: La nueva

Yukari
Puff, que rollazo, tener que levantarme temprano, yo prefiero dormir un poco más, se esta mejor en la cama y encima lunes, me muero de sueño.
Entro en el instituto Sweet Amoris, la verdad es que he oído hablar de él, y dicen que es muy buen instituto pero es un instituto, un lugar donde tendré que estar encerrada cinco días de una semana durante 8 meses, puff... Ya no podía tardar más mi padre se enfada si no estoy en la parada de bus a tiempo, él no tiene mucho dinero y no puede mantener el coche, por lo que debo ir en bus.
Me tenía que vestir para el primer día, mi padre siempre me decía en los primeros días de los institutos y colegios que he estado que tenía que dar buena impresión el primer día, por lo que cogía algo bastante bueno, mi camiseta de neko, mi falda, y mis botas altas. Desayuné a toda prisa faltaban cinco minutos para que el bus llegara y tenía que darme prisa. Le di un beso en la mejilla a mi padre y me deseó suerte, espero que funcione.
Cuando llegué al instituto mi primera impresión fue, ¡DIOS QUE BONITO ES! Pero la segunda, al caer que iba a estar encerrada allí pensé ¡SALIR CORRIENDO!
Respiré hondo y entré, cuando abrí la puerta vi, un montón de gente y me corté, no era la primera vez que cambiaba de instituto pero es que los chicos que estaban allí eran monísimos, sobre todo un chico con el pelo plateado y los ojos de distinto color, si al entrar estaba roja, ahora todavía más, ¡DIOS QUE BUENO ESTABA! Miré de un lado a otro y encontré la sala de delegados, toqué la puerta y me abrió el típico delegado súper guapo, con una sonrisa. Me dio la sensación de que se puso un poco colorado al verme... Entré junto a él y me dijo con una sonrisa:
-Encantado de conocerte, soy Nathaniel, el delegado principal, ¿cuál es tu nombre?
-Ah! Soy Yukari, Yukari Masamune, soy la nueva. -Me puse roja, me recordaba a un chico de un BL [¡Me encanta!]
-Ya me informó la directora de que venía una chica nueva al instituto. La verdad es que eres -susurrando- más mona de lo que me esperaba.
-¿Has dicho algo?-pregunté-.
-No,no nada. ¿Traes los papeles o tus padres los entregaron en Junio?
-Los traigo yo, mi padre es muy despistado y conociéndole se le habría olvidado.
-¿Y por que no lo trajo tu madre? Si no es por molestar.
-Yo... No tengo madre, mi padre dice que murió en el parto...
-Oh! Lo siento de veras, no querría que te pusieras triste...
-No pasa nada, ya me he acostumbrado a ello-dije con una sonrisa dulce-.
Noté como se volvió a sonrojar, esta muy mono así.
-Bueno te voy a enseñar el instituto, ¿vale?
-Si, espero hacer nuevos amigos-dije otra vez con una sonrisa-.
Nathaniel me enseñó todo el instituto pero cuando íbamos por el medio del pasillo....
???: Nath!! ¿Quien es? ¿Quien es? -dijo la chica, con una cara de sorprendida-.
Nathaniel: Ah! Kohaku, ella es Yukari, es nueva le estaba enseñando esto antes de que empiecen las clases.
Kohaku: ¡Hola Yukari, soy Kohaku! ¡Que guay una nueva! ¡Si quieres puedes ponerte a mi lado en clase! ¿Vale?
Yukari: Vale -sonreí de nuevo-
Esta chica es súper simpática, pero se parece a mi... ¿no es extraño?
Entramos en clase, el profesor dijo los sitios no se fiaba de nosotros y nos puso como a el le dio la gana... ¡VAYA INJUSTICIA! Me tocó sentarme con un chico con el pelo rojo, seguro era teñido, yo eso lo noto, yo también me tinto y se como te queda el pelo.
En medio de la clase, me atreví a hablar con el chico de al lado, que por fin me miró.
-Hola, soy nueva-dije en susurro-
-Hola, soy Castiel, encantado. Oye, ¿quieres abrirte?
-Saltarnos la clase, por supuesto que si.
En ese momento ese chico, Castiel dijo que se llamaba, ¿verdad? Dijo:
-Vaya aburrimiento, yo me voy! -y se marchó-.
Será que el profesor estará harto de él por que ni se inmutó. Al minuto dije:
-Profesor, ¿puedo ir al servicio?
-Por supuesto que si señorita.
Cerré la puerta de la clase detrás mía y vi a Castiel haciéndome señas al final del pasillo. Fui hasta el y subimos unas escaleras, estábamos en una azotea, la vista era genial.
Castiel: La verdad no me lo esperaba, las chicas nuevas siempre piensan que le primer día hay que hacerlo entero, que hay que dar buena impresión....etcétera.
Yukari: Ya, pero de verdad me aburría el estar allí, a ese profesor se le cae el papo...
Castiel se rió, me dio la impresión de que le  había caído bien, eso era bueno ya tenía tres amigos en el instituto y sólo llevo 1 hora aquí.
Castiel: ¿En tu antiguo instituto también hacías esto?
Yukari: La verdad es que sí -sonreí- pero me salté demasiadas clases y me expulsaron. Pero le dije a mi padre que quería salir de ese instituto. Como sólo quedaba una semana de clase, me dejó. Recogió mis notas y me cambié al Sweet Amoris.
Castiel: Tu padre fue un poco gi******** no?
Yukari: Si, lo fue. Pero no vuelvas a insultarle-le miré con una mirada de asesina que seguro ni él había visto-.
Le hice callar, pero parece que eso le gustó.
Castiel: J**** con la nueva, me caes bien.
Nos quedamos hasta terminar las clases de la mañana allí. Cuando sonó la sirena del recreo volví con él al patio. Kohaku nos estaba esperando en el pasillo.
Kohaku: ¡Yukari! ¿Donde estabas?
Yukari:Pues estaba con Castiel en la azotea.
Kohaku: ¿Estabas haciendo novillos? El primer día....
Yukari: Es que me aburría demasiado la clase y Castiel me lo dijo y...
Kohaku: No pasa nada -suspira- puedes decir que te perdiste al ir al baño. Y tardaste demasiado y se te fue la hora.-Me guiñó un ojo-.
Yukari: Gracias, gracias! -Me puse muy feliz-.
Apareció otro chico, la verdad es que no sabía quien era, pero miré a Kohaku y se puso un poco colorada.
???: Hola Kohaku, al final de clase te vienes para mi casa? He organizado una partida de Call to Dutie* y si quieres te puedes venir.
Kohaku: Si! -parecía muy contenta por esto-.
???: Siento ser descortés pero ¿quien es tu amiga?
Kohaku: Ah! Que cabeza la mía. Ella es Yukari, Yukari te presento a Armin, es un buen amigo mio.
Yukari: Encantada.
Armin: El gusto es mio. Por cierto, Kohaku ¿Has visto a Alexy? Es que no lo encuentro.
Kohaku: Creo que estaba en el gimnasio... Si lo encuentras antes de que suene la sirena se lo presento a Yukari.
Armin: Vale, gracias-le dio un beso en la mejilla a Kohaku y se fue-.
Kohaku parecía un semáforo en rojo, estaba como un tomate. De repente soltó un grito que me dejó casi sorda.
Kohaku: Me ha dado un beso, mi sueño se ha cumplido!!
Yukari: ¿Te gusta, verdad?
Kohaku: Jo, me has pillado, por favor no se lo digas a nadie. Me lo prometes?
Yukari: Te lo prometo! -dije felizmente- (un poco obvio no?)
Armin no tardó en aparecer traía a un chico de la oreja. Me daba la sensación de que era su hermano.
Alexy: Ah! Ah! Ay! Armin suelta! Que me haces daño!
Armin: Te he vuelto a pillar espiando a... en el vestuario.
Kohaku: Alexyyy otra vez -le jaló del moflete- deja de ser un pervertido! ¡Ataque mortal de la abuela!
Alexy: ¿Y esta chica?
Yukari: Kohaku, no hace falta -Kohaku infló los mofletes le hacía ilusión-. Soy Yukari, encantada, tu eres Alexy, ¿no?
Alexy: Igualmente. Oye una pregunta, ¿donde te has comprado la ropa?
Yukari: En la tienda de Leigh, es súper simpático siempre me dice lo que esta de moda.
Alexy: ¿Te quieres venir esta tarde conmigo de compras? Mientras que estos dos gamers juegan con la consola.
Yukari: Sí, me haría mucha ilusión.
Alexy: Pues quedamos los cuatro en mi casa después del instituto.
Todos: Bien!
Kohaku: Pensamientos Dios los dos a solas! Mi sueño hecho realidad >_<
Un rato después vi a Kohaku, y le pregunté:
-Podemos quedar en la puerta del instituto las dos, por favor-puse carita de cordero degollado, pero ella cedió-.
-Vale a las 3 y media aquí.
Después de decir esto se fue.Continuará

Capítulo 1: Sentimientos

Nathaniel
Me desperté, había soñado con él de nuevo. Ya llevaba una semana soñando lo mismo, me estaba empezando a enfadar, pero que iba a hacerle es mi subconsciente... Espera, espera... Mi subconsciente sueña con él, ¿No es raro? ¿Yo soñando de seguido con el chico que más me molestaba en el mundo?, el que me había estado molestando desde hace tanto tiempo que ni recuerdo. Y si me estaba … ¡IMPOSIBLE!
Dejé mis pensamientos a un lado, era tarde tenia que ducharme y irme al instituto, como delegado principal debo estar allí desde que abren el instituto, era agotador pero me gustaba.
Me desnudé, me duché, me vestí y me fui al instituto, no desayuné no tenia apetito después de esa nochecita.
Llegué al instituto, y me encerré en la sala de delegados, era como un santuario para mi. Me puse a rellenar unos papeles y al rato escuché la puerta, la abrí, era la directora, llevaba a Kiki en brazos, me da la sensación de que aquel perro no lo pasa bien, estaba espachurrado contra el cuerpo de la mujer, ¡Normal que después se escape, desea la libertad!
-Nathaniel, buenos días. Hoy después de clase se quedará aquí en el instituto tiene que asistir a una reunión y después tendrá que encargarse del Señorito Castiel, ayer vi las cámaras de seguridad y lo descubrí fumando al final del pasillo, recibirá un castigo, pero yo no puedo encargarme, usted se encargará de que lo cumpla. Después de clase le daré los detalles. Ah! Y vendrá una alumna nueva después procure que tenga todo en orden. Se fue.
-De acuerdo-dije con la sonrisa más fingida que había echo en mi vida-.
Lo de la chica nueva no me importaba pero lo de quedarme con Castiel después de clase, cambiaba la cosa, después de mis sueños con él no me siento cómodo.
Sonó de nuevo la puerta, era un chica que no había visto en mi vida, lo más seguro que es que fuera la nueva, tenía el pelo negro con mechas rosas, sus ojos eran de color violeta, llevaba puesto una camiseta con las mangas a rayas, pero en el centro tenía un gatito, era muy mono, adoro los gatos, una falda negra, unas medias de red y unas botas altas, era mona para mi gusto, la verdad es que me sonroje un poco cuando la vi... Continuará...

sábado, 2 de marzo de 2013

Prólogo

*Castiel*
Me desperté sobresaltado, estaba en otro sitio que no era mi cuarto...
No era mi casa... De repente noté algo, alguien me estaba abrazándome, miré debajo de las sabanas y... ¡Estaba desnudo! No podía creerlo, miré por debajo de las sábanas y vi a la persona que me estaba abrazando,tenía el pelo dorado como los rayos del sol y los ojos de color ámbar,puede que algun@s sepan de quien estoy hablando... ¡si, era Nathaniel! Espera un momento, ¡el señorito estaba desnudo abrazándome! Tenía ganas de salir de allí, pero él de repente subió sus manos a mi nuca y me besó. Noté como sus labios se juntaban con los míos, por un momento sentí repulsión pero poco a poco noté el amor y la pasión de aquel beso, no me habían besado nunca así. Él se apartó un centímetro de mi cara y dijo dulcemente:
-Te quiero...
Entonces, si que desperté, tenía sudor por todo el cuerpo, lo había pasado fatal... o no... ¡Castiel en que se supone que estás pensando! Así empezó una mañana de lunes ¡que agradable! No tenía ni idea de lo que me esperaba...