lunes, 11 de marzo de 2013

Capítulo 4 Parte 1: Una tarde con los gemelos


Este capítulo es precioso según los comentarios del fict! Bueno os aviso, poned la canción que voy a poner abajo cuando aparezca hace que os metáis por completo en la piel de Kohaku, ahora el episodio.

* Yukari *
Había quedado con Kohaku en el instituto, como no tengo ni las más remota idea de donde viven los gemelitos... Llegué al instituto a tiempo, Kohaku parecía nerviosa, claro como iba a quedarse solita con su querido Armin estaba súper feliz.
-Hola Kohaku!
-Hola Yukari, queda un rato hasta la hora de quedada, ¿nos damos una vuelta? Quedan algunas cosas que no te he enseñado de aquí... Si puedes presentarte.
Andamos un rato hasta que llegamos al gimnasio, no había ni un alma, pero eso si olía de una manera.... Después fuimos al club de jardinería, donde había una chica dibujando, parecía ida, estaba muy concentrada, nos acercamos a ella, Kohaku la llamó como unas tres veces, al parecer se llamaba Violeta, Kohaku le pegó semejante grito para que se enterara que hasta un sordo lo escucharía... A Violeta parecía no importarle y levantó solo la cabeza, eso hizo que Kohaku se cabreara y le empezó a dar golpes (flojitos, Kohaku no es tan bestia como para tumbarla de un puñetazo). Al fin Violeta se giró, no parecía molesta por lo pesada que se había puesto Kohaku, es más le parecía divertido que Kohaku estuviera tan enfadada, se rió.
-Buenas tardes Kohaku, oye ¿quien es la que está a tu lado o es que veo doble? Ah, no, las mechas son diferentes...
-Encantada de conocerte, soy Yukari.
Violeta asintió se sentó de nuevo y se puso a dibujar, Kohaku le dio una colleja y pareció quedarse un poco más tranquila. Me acordé de que tenía que decirle una cosa a Nathaniel, ¡se me había darle el clip! Se lo dije a Kohaku y ella me acompañó encantada, sospechaba de que me iba a perder como lo del “baño”. Entramos en el instituto vimos a la vieja bipolar saliendo del despacho, y nos dijo:
-¿Habeis visto a mi Kiki? Es tan bonito...
Dijo esto señalando a una bola de pelo que estaba espachurrada contra su pecho... ¡Pobre animalito!
-Si, si -respondimos a coro- es una cosa preciosa.
Se fue contenta, mejor no meterse con ella... Al fin estábamos enfrente de la sala de delegados, Kohaku me había dejado un clip con forma de Zii (no al copyright), abrí la puerta y me encontré algo que yo me había esperado bastante... Castiel y Nathaniel se estaban besando en el suelo, de repente, Kohaku y yo empezamos a sangrar por la nariz, formamos semejante charco....
-¿Nathaniel? ¿Interrumpo?
Nathaniel estaba como un tomate, como me había imaginado desde un principio él era el uke
y Castiel... bueno ya mejor no hablo. Kohaku estaba con los ojos como platos, mirando todos los movimientos, ya lo había descubierto, tenía una autentica fan de BL a mi lado. Aunque me encantaba habiamos quedado y tuve que sacar a Kohaku a rastras, sin olvidarme de lanzar el clip a Nathaniel.
Nos encontramos a los gemelos en la puerta del instituto, se fijaron en que teníamos cara llena de algo rojo, nos dieron un pañuelo y por miedo no nos preguntaron de que era...Después de callejear un rato llegamos su casa, Kohaku se quedó con Armin y yo me fui con Alexy en dirección a la tienda de Leigh.
*Kohaku *
Ya había visitado antes esta casa, pero nunca había estado a sola con mi queridísimo Armin.
Nos sentamos en su habitación, encendió la Play y inició una partida. Durante un rato jugó solo él, yo fui a la cocina por algo de picar lo íbamos a necesitar seguro que nos pasaríamos toda la tarde enganchados y no querríamos ir ni a merendar. Encontré unos paquetes de pan de pipas y una par de bolsas de variados de fiesta. Los puse en un bol y me fui a la habitación, Armin estaba completamente metido en el juego, entre los dos teníamos el récord mundial del Call to Dutie, necesitábamos mantenerlo, normalmente quedamos en jugar on-line pero hoy teníamos que jugar los dos al mismo tiempo.
Me acercó un mando y empezamos a jugar, mi corazón latía a mil por hora, traté de no ponerme roja y me concentré en el juego, íbamos ganando como siempre... Armin estaba devorando el  pan de pipas, estaba tan mono... Me quedé embobada mirándole, la partida había terminado.
-Oye Kohaku,  ¿a ti te gusta alguien?
Me quedé de piedra, ¡¿De todas las preguntas que hay en el mundo tuvo que esa?! Me puse algo colorada, miré a otro lado esperando que no me viese...
-Kohaku, ¿estas bien?
-Si, si estoy bien- dije sonriendo muy avergonzada-.
Miré a todos lados para buscar una escusa para salir de allí, por suerte se me ocurrió una idea.
-Voy a por algo de beber, ¿quieres algo?
-Traeme una lata de Cola-Coca (no al copyright), por favor.
Me fui de nuevo a la cocina, cogí dos latas y me fui otra vez al cuarto, con la “mala suerte” de tropezarme con el cable de alguna de las consolas y caerme, por suerte no rompí nada, pero me había caído en el lugar menos indicado... ¡Justo encima de Armin!

A escasos centímetros de su cara se encontraba la mía, los dos estábamos sonrojados... Armin me miró directamente a los ojos pero yo evitaba mirarlo me moría de vergüenza, por favor ¡TIERRA TRAGAME! En cuanto me di cuenta de que cojines estaba haciendo me intenté levantar pero Armin me retuvo me estaba abrazando, no sabía que hacer... Él se estaba acercando cada vez más a mi cara, hasta que al final mis labios se juntaron con los suyos, me dejé llevar había soñado con esto toda la vida y se estaba haciendo realidad... La verdad es que era mi primer beso... Un poco triste para una chica ya tan mayorcita como yo...
No se cuanto tiempo nos estuvimos besando pero no quería que se terminara nunca... Pero algún día tendríamos que retirarnos para respirar. Me alejé de él, yo estaba como un semáforo... Y él también...
Durante un rato estuvimos sin decir una palabra, yo no quería hablar, haber si me iba a cargar el invento... Armin me cogió la mano y me dijo:
-Kohaku, la verdad...-se sonrojó bastante (y se puso más mono de lo que es)- es que tu me gustas desde el primer momento que te vi, pero nunca me he atrevido a decírtelo...
-Armin tu me gustas, nunca creí que me gustaras tanto, nunca había sentido algo así por alguien.
Después de decir esto me lancé a sus labios dándole un beso más apasionado que el de antes y por supuesto él me lo devolvió,  la sensación era mágica, no recuerdo haberme sentido así en mi vida. Continuará...


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