Os advierto este capítulo tiene escenas de BL, a las fujoshis os recomiendo que tengáis pañuelos a mano (por exceso de ternura o por desangramiento nasal) y a las personas sensibles si no queréis leerlo no os obligo.
NathanielEstábamos tumbados en el suelo, uno encima del otro, yo no podía creer lo que estaba haciendo y lo que me acababa de decir este pelirrojo, que hasta hace una semana era la persona que más odiaba en el mundo. Temía que si yo dijera algo estropeara el momento, por lo que puse mis manos en su cuello, acercándolo a mi cara, aunque me pareciera extraño quería besarlo otra vez... Él parecía sentir lo mismo que yo por él, pero... ¿cómo llamar a ese sentimiento que había salido de nuestros corazones?
¿Amor? ¿Pasión? ¿Deseo? ¿Ternura? ¿Cuál era el adecuado?
*Castiel
No se como he acabado así, supuestamente era una PRUEBA DE SENTIMIENTOS. No creí, que fuera a más y lo peor es que me gusta, me gusta su pelo, sus ojos, su olor, sus labios....
¡Eh! ¡Quieto parado! ¡Castiel te estas escuchando! Te acabas de enamorar de un chico, pero no de un chico cualquiera, no, de el chico que llevas odiando toda tu vida. Tengo que dejar atrás el más mínimo sentimiento de odio que tenga con esta persona, yo... LO AMO.
Escuché dos voces a lo lejos me resultaron muy familiares eran Yukari y Kohaku, creo que venían a la sala de delegados, es más abrieron la puerta y nos pillaron con las manos en la masa...
-¿Interrumpo algo?-empezó a sangrar por la nariz, al igual que Kohaku-.
Me quedé de piedra, y Nathaniel aún peor, aunque se veía monísimo así de sonrojado.
-Mejor nos vamos, ¿verdad Kohaku?-cogiendo del brazo a Kohaku, la llevó a rastras fuera de la habitación-
-¡Nooooo, yo quiero ver más BL en directo! -se le escuchaba gritar desde el pasillo-.
Me volví a sentar en una silla, esto no era posible... Nos habían pillado...
-Castiel... Ya se lo explicaremos mañana...-estaba todavía como un tomate, estaba para comérselo a besos-
-¿Y cómo explicamos que tu y yo nos estábamos besando en el suelo de la sala de delegados?
-N-no lo sé. Ya lo iremos pensando...
-Vale. -le cogí de la barbilla acercándole a mi- pero me darás otro beso.
-Ca-Castiel -miró para otro lado estaba un poco avergonzado- Por favor n-
No podía aguantar otro segundo más sin besarlo. Se pone tan mono cuando está avergonzado... Me supera.
Notaba sus dulces labios, en contacto con los míos, buscaba su lengua y él buscaba la mía. Me levanté para seguir pegándome a él. Él me abrazaba con fuerza, era una sensación mágica. Esta vez casi nos ahogamos, por que ninguno de los dos quería parar, pero hay que respirar...
-Castiel... Te quiero-dijo muy bajito, casi ni se le oía, pero para mí era suficiente con eso.
El resto de la tarde nos la pasamos callados, hasta que llegó la hora de irnos a casa.
-Nathaniel, ¿vas a tardar mucho?
-Espera, que tengo que firmar esto y ya está.
-¿Cómo te puede gustar eso de quedarte aquí, con una cita con los papeles? Que aburrimiento.
-Es mejor que estar en mi casa, te lo aseguro. -se levantó parecía haber terminado-.
-Al fin terminaste, ¿nos vamos?
-Si.
*Nathaniel *
Os aseguro que ha sido el mejor día de mi vida, no quiero que termine nunca...
-Nathaniel, ¿te acompaño a casa?
-Bueno si tu quieres...
-No lo digas con esos ánimos-infló los mofletes, nunca lo había visto así, era amable, divertido, cariñoso...-
-Vale, vale-sonreí-.
Estábamos en la esquina de mi calle, allí debía separarme de Castiel, si no sospecharían...
-¿Por que no puedo acompañarte hasta el final?
-Por que si no podría tener problemas.
-¿Por que?- en ese momento me lancé a sus ásperos pero sabrosos labios, dándole un beso apasionado pero fugaz-.
-Por esto. Hasta mañana, Castiel. -me di la vuelta para irme, pero él me abrazó-.
-Nath, nunca me había pasado esto, ni siquiera con Debrah tuve este sentimiento tan fuerte, no te quiero perder, por favor prométeme que no te irás de mi lado...
-Prometido.- cogí su mano firmemente, mientras lo besaba dulcemente.
Me fui a mi casa, no era muy tarde, por lo que mi hermana estaría con el teléfono o con la tele hasta las tantas, a ella le permitían todo, no se que gastos tendrá ella al mes pero seguro que son para millonarios.... Me encerré en mi cuarto, todavía notaba su sabor en mis labios, sus caricias en mi cuerpo... No quiero que nadie me separe de él... Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario