lunes, 13 de abril de 2015

¿Dónde estará el fanfiction ahora?

¡Hola!
Hace ya casi un año que no publico nada en este blog, y es que lo había dejado, incluso lo expliqué en otra entrada ("Aclaraciones antes de volver a subir" Julio 2014)
Pero ahora que estoy más animada, he decido volver a escribir y todo eso, por supuesto, he retomado "Esto no es imposible", pero, esto lo estoy haciendo en un blog nuevo dónde tengo más libertad a la hora de escribir, y no solo escribo una sola historia, si no que me muevo en otros campos en los que estoy mucho más cómoda y puedo "abrir un poco más mis alas".

Dejo aquí la url del nuevo blog, para que podáis acceder a él con más facilidad.



Y con esto, me despido de este blog, a lo mejor vuelvo a subir algo más aquí pero por ahora estaré centrada en los proyectos que me propone esta nueva url :)

 Un saludo, y un adiós a este blog que me ha dado momentos de felicidad, 
 Yukari Masamune.

lunes, 21 de julio de 2014

Aclaraciones antes de volver a subir :3

Hace tiempo que no escribo aquí, la cosa con el fanfiction está mal, y no me siento muy bien con respecto al camino que va tomando la historia, por lo que quiero reescribirla y mejorarla.

Dentro de un tiempo (hay que dejarlo como indefinido xD) resubiré los capítulos ya bien escritos y pensados con más claridad.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Capítulo 15: Vuelta a la normalidad


Este capítulo contiene escena BL, (cada vez consigo que sea más hard ^^) estáis advertidos

 

Yukari
Miramos a mi hermana con ansias de saber que pantalones tenía en la cabeza.

-Bueno, conozco un sitio... Donde pueden mirar tu mente y borrar lo que quieras o simplemente buscar recuerdos... -dijo mientras se rascaba la barbilla-

-¿Desde cuando existe un sitio de esos? -dijo Castiel confuso- Mejor dicho, ¿cómo te enteraste de que existían?

-Jeje, me aburro de vez en cuando en mis ratos libres.

-Entonces yo también voy, es mi hermana después de todo... -se recostó-

-No Nath, -dijo Castiel poniéndole la mano en el pecho- tu deberías descansar las heridas...

-Pero...

-Nathaniel, él tiene razón. Debes quedarte aquí. -asentí- Mejor, os quedáis los dos, nosotras ya nos las arreglaremos.

-De acuerdo... -dijeron los dos a la ver-

Me dejé la cámara encendida con un ángulo perfecto, por si a estos tortolitos les daba por deleitarnos con un poco de BL, puse el bolso en una encimera y lo dejé allí...

Pusimos el cuerpo de Ámber en una silla de rueda y con cuidado de no encontrarnos con algún médico la sacamos del hospital. Callejeamos un rato, por que Kohaku no dejaba de liarse con el camino, pero tras media hora y otra leche para Ámber, que se nos despertó al casi atropellarnos una moto llegamos a ese sitio.

Era una tienda pequeña, con el mostrador llenos de artículos de espiritismo y magia.

Entramos, una chica bastante rara estaba sentada en el mostrador mientras se fumaba una pipa de la paz.

Tenía el pelo rojo y los ojos azul muy claro. Se levantó, y nos dijo:

-Bienvenidas, Kohaku, Yukari y la desfallecida Ámber -¡¿?!-

-¿Cómo sabes nuestros nombres? -dije desconcertada-

-Yo lo sé todo sobre las personas, sobre todo las que en algún momento de su vida pisarán esta tienda. Como veo necesitáis que elimine un par de recuerdos de esta... chica...

-Justo eso, ¿podría hacerlo? -preguntó Kohaku-

-Por supuesto, pero todo tiene un precio...

-¿Qué nos costaría?

-Un recuerdo feliz de la infancia de una de ustedes valdrá. Una vez que le quite los recuerdos a Ámber, la que lo haya escogido lo perderá.

-De acuerdo -dijimos a la par-

-Koha...

-No, Yukari, tu seguro tienes menos recuerdos felices. Yo lo haré.

-Pero, one-chan...

-Tranquila, solo es un recuerdo no será nada.

Kohaku adelantó un paso, y le dijo a la bruja que ella era la elegida.

-Bien, acerca a Ámber y empezaremos...

Estaba dolida, Kohaku estaba haciendo esto por todos, ella es muy valiente, normal que Armin se haya enamorado de ella. A la hechicera se le pusieron los ojos negros como la noche, formuló un par de frases en algún alfabeto antiguo y puso las manos en las cabezas de mi hermana y la bruja de Ámber. Pocos minutos después Kohaku calló al suelo, desfallecida, respirando con un poco de dificultad. Me puse de cuclillas junto a ella esperando a que la mujer dijera algo:

-Ya está, eso fue muy fácil. Siento tener que poner un precio tan alto.

-Tra-tranquila, -dijo Kohaku- no es nada.

-Hermana...

Nathaniel
Mientras estás en coma tus pensamientos te abruman, no sabes nada del exterior, quieres levantarte, abrir los ojos, pero no puedes...

Me quedé a solas con Castiel, una vez que las dos hermanas abandonaran la sala, me pregunto si lo conseguirán.
Miré a Castiel, tenía una cara triste, creo que es la preocupación por todo lo ocurrido.

-Nath... Siento ser tan directo con esto, pero... ¿Qué te pasó? -suspiró- ¿Por qué saliste corriendo?

-Pues, no se por qué, un recuerdo horrible me vino y el miedo me invadió...

Él puso su mano en mi mejilla, acariciándola dulcemente.

-Te prometo ser más delicado la próxima, pero esta vez dime que pare si tienes miedo...

Asentí, Castiel se acercó peligrosamente a mis labios posándolos cuidadosamente sobre los míos, fundiéndolos en un dulce beso. Poco a poco se fue haciendo más intenso, el abrió la boca, pero yo presioné los labios. Se alejó un poquito...

-Abre un poco más la boca... -dijo con una voz ronca pero dulce-.

Abrí un poco mi boca dejando que él entrara, nuestras lenguas entraron en contacto buscando hasta en el último rincón de nuestras cavidades de la perdición...
Noté como mi miembro se iba poniendo más duro por momentos, esto era malo, estamos en un hospital, alguien podría entrar... Castiel notó mi estado y una de sus manos empezaron a toquetear esa zona despacio haciéndome sufrir, intenté aguantarme los gemidos, pero era muy difícil... Se sentía tan bien... Subió el pijama de hospital, dejando mi erecto miembro al aire, empezó a masajear lo subiendo y bajando la mano con cada vez más rapidez, aumentando el ritmo de nuestra respiración. De repente noté algo.... ¡Mierda me voy a correr! No puedo hacer eso aquí. Castiel cada vez iba más rápido, no puede aguantar más... Una gran cantidad salió de mi acompañado de un gemido un poco más sonoro de lo que debería...

Un rato después de eso, aparecieron Yukari y Kohaku, estaban algo más pálidas de lo normal... Nos explicaron todo lo ocurrido en aquella tienda, se nos quedó la boca abierta, quien se lo creería. Ámber estaba, según ellas, en el callejón de su bar, la habían rociado con un poco de Whisky, por si no había ido bien el plan.

Días más tarde Castiel y yo nos fuimos del hospital, me habían dado el alta y de mis heridas solo quedaban unas cicatrices. Esa noche, Kohaku y Yukari cantaban en el bar cosplay del centro, tal revuelo se había formado, que en las calles había hasta carteles sobre ello...

Capítulo 14: Un día de locos. Castiel, Nathaniel y ¿Ámber?

Castiel
Vaya semanita que llevo, primero me enamoro de mi supuesto peor enemigo, me ilusiono y ahora me ha roto el corazón en sólo dos días. Tiene que ser un récord. Me tumbé mirando el techo, ¿qué coño había pasado? Cerré los ojos 5 minutos y me quedé dormido.

Lysandro
La estaba besando, no tenía el control de mis impulsos. ¿Y si es ella? No, no puede ser... Entonces, ¿por qué la he besado? Ahora noto un suave rubor que me sube a las mejillas. Me aparté de ella:

-L-L-L-Lo siento...-dije sin pensar.

-¿Lysandro pidiendo perdón? ¿Quién eres y que has hecho con él? -dijo Kohaku confusa-

-Chicos... -dijo Armin algo preocupado- Que, aunque ayer fuera fiesta, hoy no...

-Eso quiere decir que... -los ojos de las gemelas se pusieron como platos-

-¡¡WAH!! ¡¡Hoy hay instituto!!

-Lysandro, podrías llevarnos a un par de sitios, por favor... -dijo Yukari, no sé que tendrá en la cabeza en estos momentos-

Cogimos mi moto, Armin se puso detrás mía, aunque por un extraña razón noté como se me alejaba cada vez más, y ellas se montaron en el sidecar. Tuvimos que ir a las casas de todos, al bar y por último al instituto, no dormimos apenas esa noche, pero por lo menos llegamos con el tiempo justo al instituto.

Armin
Entré en casa, era la que estaba más cerca del instituto por lo que fui el último en coger sus cosas, me metí en el cuarto con sigilo ya, que Alexy tenía que dormir hoy en mi cuarto a causa de un pequeño problema con la pintura de su cuarto. Me traumaticé al ver esa escena tan... tan... tan... Difícil de explicar.

Alexy estaba completamente desnudo, sudoroso, cubierto de algo, creo que eso era el resultado del amor de Dake. Sí, Dake, era sorprendentemente el amante de mi hermano. Que estaba igual que él. Los dos estaban abrazados, menos mal que no se les veía nada, bueno, el trasero de mi hermano fue lo suficientemente fuerte para que yo casi me muriese en ese instante.

Cogí mis cosas intentando no despertar ni a mi hermano ni a Dake, esquivando toda la ropa desperdigada... Salí de allí pitando, hasta el lugar donde estaban todos.

-Cari, ¿te pasa algo?

-N-No nada.

-Mientes, estas poniendo tu mueca de la mentira.

-Joder que bien calado lo tienes, one-chan.

-Pues... La verdad... Os lo diré sólo a vosotras ya que sabéis lo de Alexy.-los ojos de las dos empezaron a relucir y sus caras indicaron “ MODE FUJOSHI-ON ”-

-¡Di nos lo!

-Me he encontrado a mi hermano, como dios lo trajo al mundo abrazadito de Dake.

-¡¡¡¡¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!! -gritaron mientras les sangraba la nariz-
 
Yukari
De repente sonó, *Kimi=Hana * Eran unos vídeos de parte de Alexy, ¿cómo consiguió mi número si yo no se lo di? Cogí mis cascos pequeñitos, me los puse y me puse a ver los vídeos. Casi muero de un desangramiento nasal.

Gracias a mi cómplice Alexy tendré desangramientos toda la semana. Llegamos justo a la hora de entrada al instituto, yo estaba bastante espabilada, ya que soy la que más movida ha tenido esta noche.

Aún no me puedo creer lo que me ha pasado con Lysandro. Me ha besado así, de repente. Suspiré y entré en clase tendremos que soportar 6 duras horas de clase. Lo más raro es que Castiel, está en clase...
Al terminar la primera hora me acerqué a él.

-Hola Castiel~

-¡Ah! Hola.

-Uy que raro estas hoy.

-¿Por qué lo dices?

-Por que has venido a clase de matemáticas y lo peor, no te has quejado. Castiel, sé lo que pasó ayer, me lo puedes decir todo, no pasa nada.

-¡Déjame en paz! ¡Tú! ¡Y ese estúpido de Nathaniel!

-Pero Castiel, escúchame, es importante, es de vida o muert... -Castiel se levantó de  su sitio y se fue, dejando caer por el camino, una corbata azul muy familiar- Castiel...

Le dije a Kohaku que me ayudara, lo buscamos un rato (sí, en medio de las clases, pero cómo tenemos 16 no tenemos obligación de estar en las aulas) y lo encontramos al fin, en la azotea.

-Castiel, tienes que escucharnos.-dijo mi hermana con voz seria-

-No pienso hacerlo.

-Es sobre, un cosa horrible que pasó ayer.

Me subí las mangas de la camiseta con cuidado, y le enseñé los moratones y las heridas.

-¡¿Qué te pasó?!

-Ayer por la noche, encontré a Nathaniel llorando y arrepintiéndose de algo que había hecho, no hace falta especificar. Unos matones, vinieron a por mi, lo más seguro para aprovecharse de mi... Nathaniel, como un héroe, me intentó proteger pero...-¡Mierda, creo que voy a llorar otra vez! *sniff * Una lágrima calló por mi mejilla- el fue herido y ahora está en...

-Yukari, sigo yo -asentí- Castiel, Nathaniel está entre la vida y el sueño.

- Ve al grano.

-Quiero decir que, Nathaniel, si no consigue tener algún estímulo positivo en las próximas horas, caerá en coma indefinido.

-Tenemos que llevarte al hospital.

-Yo no tengo nada allí.

-¡Mentira! Tienes a tu novio ahí dentro así que te vienes con nosotras por las buenas o por las malas.

-De acuerdo, iré... -dijo resoplando-

Después de las clases, cogimos el autobús de en frente del instituto y nos dirigimos al hospital.

-Perdone -dije educadamente- un amigo nuestro está aquí, podría dejarnos verlo.

-¿Qué edad tenéis?

-Los tres 16.

-De acuerdo, podéis pasar. Decidme el nombre de vuestro amigo.

-Se llama Nathaniel “?” (*)

-Ah, está en la 2408.

-Muchas gracias.

Subimos hasta llegar a la planta, y llegamos a la puerta de su habitación. Kohaku abrió
la puerta y entramos.
 
Castiel
Noté como el corazón se me helaba, me acerqué a él y le cogí su mano.

-Nathaniel... Despierta por favor... La verdad, es que me dio mucho coraje lo de esta noche, pero aunque hayamos tenido ese problema... Yo... Te quiero.

Mis manos subieron a su cara, con un dedo acaricié sus dulces labios, y acto seguido le besé.

En ese mismo instante la puerta se abrió y apareció ante nosotros la persona menos oportuna. Amber....

-La hemos liado -dijo Yukari-

-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS PASA AQUÍ?!

Kohaku se lanzó a por ella y de un par de puñetazos la dejó inconsciente en el suelo de la sala. Sentí un ligero apretó en mi mano, miré a Nathaniel asombrado.

-¿Castiel? ¿Qué hago aquí?-tenía una voz entre fumado, drogado y dormido, pero era mi Nath-

-Oh, Nathaniel -mi voz sonó consolada- No me vuelvas a pegar estos sustos, por lo que más quieras. -le abracé con cuidado-

-Castiel...-le besé cálidamente, no quiero que ese beso acabe jamás-

-Me vais a odiar por lo que os diré, pero... ¿Qué hacemos con esto? -dijo Yukari mientras se ponía un pañuelo en la nariz y señalaba a una persona en el suelo-

El “esto” era Amber, que estaba desmayada a causa de los golpes.

-Pues la verdad tengo, una idea -dijo Kohaku...-

Capítulo 13: ¿La suerte estará hoy con nosotros?

Nathaniel
Empecé a notar un dolor punzante e insoportable. Caí al suelo con las manos en el torso, estaba muy preocupado por lo que le podría pasar a Yukari. Pero, yo ya no puedo hacer nada.

Mi vista se empezó a nublar, pero mi oído en cambio se agudizó. Escuchaba los gritos de Yukari, las risas de esos malnacidos, y de repente, la voz de Lysandro, creo que les dio una paliza. Me desmayé poco después.
La última imagen de mi mente, fue Castiel... Joder.... Me pregunto cómo estará...
 
Yukari
-¡Joooo...! -exclamé impaciente- ¡¿Por qué cojines tarda tanto la ambulancia?!

-No sé... Tú tranquila. -dijo Lyss presionando el torso de Nathaniel-.

Lysandro, el chico del cuál estoy enamorada... Resulta ser, según mi hermana, un mujeriego, y que en las últimas relaciones “estables” que tuvo... La chica... Murió en extrañas consecuencias...

-Por favor...¡Qué venga, ya! -dije con lágrimas en los ojos- N-no quiero * sniff* perder a nadie más *sniff *

-Ahhh -suspiró preocupado- ven aquí-dijo mientras que él movía la mano haciendo una seña-

Me puse de cuclillas a su lado y Lysandro respondió un cálido abrazo. Mi corazón iba a mil por segundo.

-¡Ly-Lysandro! -mi cara ardía- ¡N-No es el momento adecuado! -en realidad ese abrazo me calmaba, pero Nath, es el que importa ahora-.

-Ya lo sé pero lo necesitaba -¿Lo necesitaba?-

Se apartó y volvió a presionar la herida. De repente una voz familiar se escuchó.

-¡Pero que demonios pasó aquí! -esa era la voz de un Armin asustado, que con los ojos como platos admiraba la escena de película-.

La ambulancia llegó y yo me monté en ella, para acompañar a Nath. Me siento muy culpable...

Lysandro
Flashback 
-¿Qué les pasó a aquellas chicas?

-Murieron...

-¡¿Pero, cómo?!

-¡Jod*r que mala memoria! Recuerdas hace tres años...

-¿Qué tengo que recordar de aquella época?

-Un día íbamos por la calle... Acabábamos de dejar planchadas a dos tías. Al rato apareció una anciana, ella vendía romero, nos ofreció un poco. Nosotros nos negamos, callejeamos durante una hora cosa así, y volvimos a verla. La anciana nos llamó la atención y dijo que le comprásemos romero. Yo al ver que insistía tanto, le compré un ramito, y le di un par de euros. Pero tú... No le diste ni compraste nada.

-¿Y qué tienen que ver la anciana con las muertes de mis ex?

-Pues que la anciana al ver que no eras bueno, dijo: “Chiquillo no debes ir así por la vida, deberías ser mejor con los que te rodean” Tú hiciste oídos sordos y ella dijo:
“A partir de ahora, a toda chica con la que estés le ocurrirán desgracias hasta la muerte, esto ocurrirá hasta que encuentres el verdadero amor”
La anciana se fue y hasta ahora sus palabras no han fallado una.

-¿Crees que con Yukari también puede pasar?

-Si y no... Tal vez, a menos que te enamores de ella realmente.

Fin del flashback

Yukari se subió a la ambulancia. Yo me quedé con Armin, aún en sus pensamientos intentando encajar las piezas de este suceso.

-Yo voy a llamar a Kohaku.

-¡Espera! No lo hagas, la vas a preocupar.

En ese momento el móvil de Armin sonó *Happy Synthetizer *

-¡Wah! Es ella.

-Ya no hay más remedio... Cógelo.

Armin

-HI!, My  Darling~

-Ni “Hi! My Darling” ni leches. No encuentro a Yukari, no ha llegado a casa y no contesta al móvil. ¡VOY A BUSCARLA!

-No hace falta que hagas eso...

-¿Por qué no? Cariño, no me estarás engañando con ella, quedando a estas horas de la noche, ¡Como me la hayas desfl-!

-¡NI MUERTO HARÍA ESO! ¡ES A TI A QUIÉN QUIERO! ¡Y NO QUIERO TENER MI PRIMERA VEZ CON OTRA QUE CONTIGO!

-Armin...-su voz sonaba dulce... Después de lo que acabo de decir... Wah! ¡¡¡¡Qué vergüenza!!!!- Pero entonces ¿por qué?

-Te lo explico... La verdad es...

Le expliqué todo el taco que se había formado en el parque, y lo del delegado.

-No puede ser... -la luz de su voz se apagó por instantes-

-¿Quieres venirte al hospital con Lysandro y conmigo?

-Si quiero, pero ¿cómo?

-En la moto de Lysandro, caben unas 4 personas. Vamos a buscarte.

-Mattete nee, MY DARLING Suki-desu~~! -puso esa voz japonesa tan mona... La quiero un montón.... ¡WAH! ¡¡¡Cómo siga diciendo esto, será un shojo!!!-

Nos montamos los dos en la moto, resulta que tiene una especie de cabina donde caben dos personas (sidecar) . Yo fui en la cabina, ir demasiado pegado a Lysandro, sería copiar la personalidad de mi hermano Alexy...* Ejem.... * En cinco minutos estábamos en la casa de Kohaku. Ella estaba esperando en la puerta...

-¡Armin~~~~~! -saltó a mis brazos y me plantó un beso apasionado- Eso que me dijiste por teléfono, ¿era de verdad? ¿Eso es lo que piensas?

-Sí, Kohaku, es toda la verdad.

Sus ojos centelleaban, la abracé dulcemente, no quiero dejarla escapar...

-¡Oíd!-dijo Lysandro arruinando nuestro momento romántico- si queréis seguir os dejo en un hotel, pero tenemos cierto asunto que solucionar en el hospital...

-¡Se nos había olvidado!-dijimos al unisono-

-Idiotas...

-¿Qué me has llamado?-dijo Kohaku con su cara de mala leche-

Lysandro aguantó la risa, y prosiguió:

-No lo voy a repetir, ¡vámonos!

Me monté con Kohaku en la cabina y nos pusimos en marcha.
Este Lysandro... Es un chico bastante peculiar.
Llegamos al hospital y en la sala de espera encontramos a Yukari, Kohaku como era de esperar, se lanzó a sus brazos, casi tirando de la silla a una Yukari, con un par de vendas. Nos sentamos a su alrededor:

-¿Qué dijo el médico?-preguntó Kohaku, poniendo su mano sobre la de su gemela-.

-Dijo... Que había perdido mucha sangre y que lo examinarían por si tocaron algún órgano.-La cara de Yukari se entristeció después de decir esto-.

Tras un largo rato de espera, (en realidad 5 minutos pero Armin si su consola...) un médico vino y dijo:

-Vuestro amigo, en parte tuvo suerte.

-¿Cómo que en parte?

-La herida no toco ningún órgano, pero ha perdido mucha sangre, si en unas horas no despierta... Lo más seguro es que caiga en coma.

-No puede ser. -dijo Lysandro-

En ese momento, Yukari rompió a llorar.

-¡Si no hubiese sido tan torpe de dejarme puesto el cosplay, seguro que él estaría bien! -las lágrimas no dejaban de recorrer sus mejillas- ¡Es todo mi culpa! ¡Es todo mi culpa! ¡Mi culpa! -no hacía más que repetirse esto una y otra vez mientras lloraba sin consuelo-

Lysandro levanto su mano y le dio una bofetada. Yukari, se llevó la mano a la zona del tortazo.

-¡No digas idioteces! Si él, no te hubiese defendido, tu ahora, ¡no estarías aquí! Estarías secuestradas por esos hijos de puta, tirada por la calleo o algo peor.
No fue tu culpa, fue la del destino, que la gran mayoría de las veces pone trabas en el camino.

-Lysandro...

Lysandro cogió a Yukari la abrazó, la cogió de la barbilla y la besó.

Capítulo 12: ¡Corran al trabajo!

Kohaku.
Las palabras de mi madre se repetían en mi cabeza, ¡vaya día que llevo!
La alarma sonó, lo había olvidado por completo, tengo que irme a trabajar.
Corriendo me peiné, (tenía unos pelos de loca...), cogí mi bolsa con el uniforme y me puse los zapatos.
Pero como soy así, me tropecé con mi propio pie y desperté a Yukari:
-¿Kohaku...? ¿Qué haces?-dijo mientras se frotaba sus ojos-
-Me tengo que ir a trabajar.
-¿Ahora? Son solo las tres de la mañana-su voz sonaba como si estuviera medio borracha y medio dormida.
-Si, ahora. ¿Quieres venirte o estás muy dormida?
-Vale, me arreglo un poco y voy-sonrió un poco y dando saltos como si fuera una niña pequeña cerró la puerta-
A los 2 minutos Yukari estaba vestida, se había puesto unos pitillos negros con una camiseta que le quedaba un poco grande rosa claro que decía “No disturb my Kawaii world >:·3” con unos chibis de algunos personajes de estilo moe, una chaqueta vaquera negra.
-¡Ya estoy!-dijo levantando el puño como una señal-
Salimos de casa con cuidado de no despertar a mi, perdón, nuestra madre. Callejeamos un rato hasta llegar al centro, donde nos paramos enfrente de un bar...
-¡UN BAR DE  COSPLAYS!-dijo con los ojos como platos-
-Si-dije llevándome la mano detrás de la cabeza con un poco de vergüenza- llevo aquí unas cuantas semanas, pero solo trabajo los fines de semana.-vi a Yukari con la cabeza a un lado- ¿Piensas algo raro de mi ahora?
-¡Que guay!-dijo con los ojos con estrellitas-¡Yo siempre he querido visitar uno!
Ante la euforia de mi nueva hermana, me la llevé dentro.
El bar estaba repleto, quedaban apenas 3 sillas libres de las 30 que había.
-???: ¡Oh! Señorita Kagami, llega a tiempo, vaya a cambiarse rápido.
-Si, jefe.-me fui a los vestidores-
-¿Quién es esta chica?
-Oh, disculpe. Es mi hermana Yukari.
-Encantada-hizo una reverencia japonesa rápidamente-
-Umm... No sabía que tenías una hermana.
-Es una larga historia...
Empezó a mirar a Yukari intimidatoriamente, observándola de los pies a la cabeza. A Yukari se la veía un poco nerviosa.
-¿Estarías interesada en trabajar aquí?
-Primero tendría que consultarle a mi madre, pero, ¿de que?
-Yuzuki Yukari, tienes practicamente su misma complexión y estatura.
-¿Yukari? Esa es una VOCALOID3, ¿no?
-Justamente.
-Pero, ¿de donde saco la ropa?
-Yukari, ¿tu estás bien? Por supuesto que nos la da, pero si tiene algún desperfecto tenemos que arreglarlo nosotras o si no tiene remedio lo compramos con la mitad de nuestro sueldo diario.
-Exactamente, justo estaba buscando a alguien que hiciera este cosplay,  tengo ya el traje aquí. Que Kohaku te acompañe a probártelo, ven a mi despacho cuando terminéis.
-Si-dijimos a coro-
-One-chan, es por aquí.

*Yukari
Me probé el traje, me quedaba como un guante.

-Waaa... Pues me sienta bien...
Mi ahora hermana, asintió.
-Pues ahora tengo que decírselo al jefe, ¿vale?
-¡Si!-dije con entusiasmo-

*Kohaku
Salí de la sala, y me dirigí al despacho del director. Llamé con determinación, a decir la verdad todavía me pongo nerviosa al hablar con este tío.
-Entra.-abrí la puerta poco a poco.-¿Qué necesitabas?
-Es sobre mi hermana, ya se probó el traje.
-¿Le queda bien?
-Si- esa pregunta ha sido un poquillo pervertida- ¿Quiere que la traiga?
-Sí, tráela. Necesito hablar con vosotras dos.
Me fui a buscar a Yukari, ella estaba con la cabeza en las nubes, cantaba mientras miraba a la nada y movía las piernas como si fuera una niña pequeña esperando a su madre.
-Eeeyyy-la llamé-
-Ah! Kohaku, no me di cuenta, ¿pasa algo?
-El jefe nos llama.
-Vale, te sigo.
Caminamos hasta el despacho del gerente, llamé y entramos.
-Bueno, ya veo que el cosplay te queda bien. Necesito que hagáis una actuación las dos.
Las dos con los ojos como platos respondimos al unisono.
-¿¡Cómo!?
-Sí, ya sé que Kohaku canta bien, por que la oí tararear por los rincones. Por lo que si ella canta bien, tú que eres su gemela cantarás prácticamente igual. Si te atreves canta ahora.
-¡Ah! ¡Yo! Es que... Me da mucha vergüenza...
-No pasa nada, tu hermana te acompañará.
-Bueno... Lo intentaré yo sola...



-¡Oh! Alucinante, que bien cantas.
-Jeje...Gracias-se sonrojó-
-Pues mañana cantaréis, me da igual la canción que elijáis. Podéis hacer lo que queráis.
Asentimos ambas.
-Por cierto. Yukari, ¿puedes ayudar como camarera? Hoy faltaron un par de empleadas y necesitamos ayuda.
-Encantada.
Salimos de la sala, yo me fui a los vestuarios y me puse mi cosplay. Me miré al espejo metiéndome en el personaje. Soy Kumi Amane, una vocaloid no muy conocida. Me encanta, es bipolar, me pega.

Yukari me vino a buscar.
-Oye... Que no tengo idea de lo que tengo que hacer... ¿una ayudita?
-Jajaja, ahora mismo.
Me la llevé a la cocina, donde le presenté a Kentin, que también está en el instituto.
-Buenas noches-dijo con su típica cara de chulito (*lo siento fans de Kentin*)-
-Buenas a ti también. Te presento a mi hermana, Yukari.
-Encantada-hizo una reverencia japonesa-
-Vaya, vaya... Con que una hermana... Y tu sin decírmelo... Vaya amiga de la infancia estás hecha.
-La verdad es que... Hoy me han dicho que es mi hermana.
Kentin se quedó boquiabierto, Yukari se empezó a reír por lo bajito.
-Bueno... ¿Qué necesitas?
-Nada, solo era presentártela y informarte de que va a trabajar aquí a partir de ahora.
-Vale, pero iros de la cocina, que ya empiezan a pedir a lo grande los clientes.
-Hasta luego-dijo Yukari con voz dulce-
Salimos de la cocina y empezamos a coger cosas del mostrador.

*Yukari
A ver... Este pedido es para la mesa 7... Y este otro para la mesa 3...
Cogí las bandejas y me dirigí a las mesas:
-Aquí tienen sus pedidos-dije con una sonrisa- que los disfruten.-reverencia japonesa y marcharse-
Terminé todos mis pedidos por esta noche, le dije a Kohaku que me iba, que tenia sueño y que tuviese cuidado con los pervertidos ¡Un tío me ha tocado el culo!
Salí del bar, y atravesé el parque y me encontré una cosa extraña. Nathaniel estaba con las manos en la cara, en un banco, me  acerqué para ver que le pasaba.
-¿Nathaniel?
-¡Oh!-se frotó los ojos- Yukari, ¿que haces aquí? ¿Y con esas pintas?
-¿Eh?-me miré me había ido con el cosplay puesto-Bu-bueno eso después... ¿Que te pasa?
-Nada.
-A mi no me puedes mentir.
-¿Por qué?
-Por que se me podría escapar lo que vi en la sala de delegados.
-No te atreverías...
-¿Que no? No me conoces.
-Vale, te cuento. Ayer como ya viste, Castiel y yo descubrimos que nos amábamos, hoy tuvimos una cita, estuvimos bien, hasta...
-¿Hasta?
-Que empezamos a-se puso como un tomate- hacer cosas... Y una especie de recuerdo se me vino a la cabeza y... No quiero recordarlo de nuevo....
-Tranquilo-dije con un poco de sangre en la nariz por mis pensamientos pervertidos- no pasa nada-le puse la mano en el hombro.
-Eh, guapa, ¿por qué no te vienes un rato con nosotros?
Subí la cabeza y me vi a unos pandilleros con pintas de macaras.
-Venga... Te haremos pasar un buen rato...-me agarró del brazo-
-Suéltame, cabrón.
-Con que la niñita, es muy chula, no...-sacó una navaja del bolsillo-
-Por encima de mi cadáver -Nathaniel, le apartó liberándome el brazo- Yukari, ponte detrás mía.
-Jajajaja, ¿con que aquí tenemos al novio? Verás tu que hombría le va a quedar después de esto.
Vi a Nathaniel desplomarse en el suelo, con una mano en el estómago. Estaba muy asustada.
-¿Te vienes con nosotros? O ¿acaso no has tenido suficiente?
-¡No pienso ir!-dije con un valor que no tengo-
Me volvió a agarrar pero con más fuerza.
-¡Suéltame! ¡Auxilio! -gritaba- ¡Que alguien me ayude, por favor!
-Nadie te va ha ayudar pequeña...
De repente una sombra salió de la nada y ese hombre cayó desplomado al suelo. Miré a ver quien era. ¡Lysandro! Lysandro me había salvado.
-¿Estás bien?
-Sí, muchas gracias-dije mientras le abrazaba, sé que después moriré de la vergüenza, pero hay que aprovechar el momentito-.
-¿Te han herido?
-No, pero Nathaniel está mal her...-agaché la cabeza, mis zapatos se estaban manchando de sangre- ¡Nathaniel!-me puse de cuclillas a ver si respondía- ¡Nathaniel! ¡Nath! Por favor desperta... ¡Rápido, Lysandro, llama a una ambulancia!
La ambulancia estaba tardando en llegar, presioné la herida, para intentar que no perdiera mucha sangre.
-¿por que tarda tanto?
-No lo sé...

Mientras en el bar....
Kohaku
Estaba atendiendo las mesas como de costumbre.
-¿Qué desean encargar? -Miré a las personas que había en esa mesa... ¡Armin!-
-¿Kohaku? ¿Que haces aquí?
-Trabajo aquí.
-Si me lo hubieses dicho, habría venido más a menudo.
-Ar-Armin, que estoy trabajando.-me sonrojé, me muero de vergüenza...-
-Me ha igual, estás muy mona así vestida...
-Persona 1: Ohhh, nuestro Armin tiene pareja... Mejor lo dejamos con ella.
Esos tíos extraños se fueron a otra mesa y otra de mis compañeras de trabajo les atendió, mientras,
Armin y yo salimos del edificio, yo ya había terminado mi turno.
-¿Desde cuando trabajas allí?
-Pues... Que yo recuerde unas dos semanas-dije mirando al suelo, ya se que estoy saliendo con él pero todavía me da cosilla-

Armin
La imagen de Kohaku vestida como Amane se me va quedar para siempre en la cabeza, será la imagen que use para cuando ella este en su casa y yo en la mia...
Íbamos en dirección a su casa, Kokahu cogió su móvil.
-Voy a llamar a Yukari.
-¿A esta hora? ¿No estará dormida?
-Ah! Es verdad, tu todavía no te has enterado de todo... -¿todo?-
Kohaku me explicó todo lo que había pasado, resultaba que ella y Yukari eran hermanas y que las habían separado por protección. Una historia digna de una película. Cogió otra vez su móvil, marcó y se lo colocó el la oreja.
-Comunica...
-A lo mejor está dormida y lo apagó.
-Sí, es verdad. No hay por que preocuparse.
-”Daisuki”
Kohaku se sonrojó y se puso otra vez monísima. Me acerqué a ella, la abracé y nos dimos un cálido beso.
Después de estar un buen rato así, la acompañé a casa, me dió un beso el la mejilla y me dijo al oído.
-”Aishiteru”

Me iba a casa, pasando por el parque, ya que está al lado de ella. En el viento se oían la voz de alguien conocido, pidiendo auxilio. Corrí para ver quien era...
Era Yukari, acompañada de Lysandro, ella estaba de rodillas con alguien apoyado sobre ellas, y todo estaba cubierto de... ¿sangre?¿Qué demonios ha pasado aquí?

Capítulo 11: Noche romántica, ¿No?


Este capítulo contiene escenas BL, diciendo la verdad no estoy todavía cualificada para hacer estas cosas, me suelo caer de la silla, (si no llega a ser por mi querida cama ya no estaría aquí) tirarme el refresco encima y rodar por el suelo. Tengan pañuelos a mano... * Coger los mios *

 
Nathaniel
Me alegro de haber hablado de esto con él, me he quitado un peso de encima...
-¿Quieres un par de cervezas?
-Pero no tengo un duro...
-Nahhh, invito yo.

Castiel pidió las cervezas y empezamos a beber, al final perdí la cuenta de cuantas bebí.
-Cr-eo que deberí-a irme a casaaach
-Laa tuyach exta muy lejoch, vente para la mía ¡compadre!

Os imagináis la escena, dos tíos dando tumbos y cantando la primera giliP*llez que se venía a la cabeza.
Llegamos a casa de Castiel, me imaginaba que estaría más desordenado, pero estaba habitable.
Corrí al cuarto de baño, creo que devolví todo lo que había comido en una semana...
Me tumbé en su sofá era muy blandito y cómodo, Castiel se sentó al lado mía. A él no le había afectado tanto el alcohol como a mi.
-No pasas de esta noche...
-¿A que te refieres con eso?-abrí los ojos como platos ¿acaso quería que...?-
-A esto...
Castiel se lanzó a mis labios intensamente, introduciendo su lengua en busca de la mía, haciéndolo más intenso cada vez. Se separó de mis labios y empezó a besarme el cuello ferozmente.
-C-Castiel, ¿qu-que ha-haces?
-Mostrarte lo que siento...
Sus besos se hicieron cada vez más intensos, me quitó la camiseta poco a poco dejando mi dañado torso al descubierto. Sus manos fuero bajando hasta llegar a.... Bueno ya sabéis que parte.
De repente una imagen de una persona haciéndome esto a lo bestia se me vino a la cabeza. Aterrorizado, grité, cogí mi camisa, que estaba en la lámpara colgada (¿Como llegó ahí?), y salí corriendo de su casa mientras que Castiel gritaba mi nombre esperando un por qué.
Mareado y llorando me senté en el banco del parque cercano a mi casa.
-¿Qué demonios fue eso?-dije mientras me llevaba las manos a mi cara llorosa-

Castiel
Disfrutando con las caricias, las miradas, los besos... Si... Todo eso se esfumó en el mismo instante en el que apareció. Aún no sé por que Nathaniel salió de esa manera, dejándome a dos velas...
¿Que le ha podido pasar? Pensaba mientras daba un golpe en el cojín, el cual, se rompió y sus plumas salieron despedidas a mi cara llena de rabia.
Mientras estaba hundido en mis pensamientos, mi teléfono sonó * Monster Theme * lo cogí:
-¿Qué?
-Hola Castiel.
-Ah! Lysandro, ¿que pasa? ¿Ya tienes una nueva víctima?
-Sabes que no es mi culpa... Pero sí.
-Y, ¿de quién estamos hablando esta vez?
-La nueva, una tal Yukari.
-¿Eh? ¿La nueva? La verdad Lysandro estás subiendo el listón. Esta te costará más que las otras.
-Ya lo se, será como una especie de reto.
-Tienes que cumplir el trato.
-Ya, tengo que seducirla en menos de un mes, y durar solo 2 meses con ella.
-¿Te acuerdas que pasó la última vez que te pasaste?
-No quiero recorda-
-Mejor dicho, no lo recuerdas.
-Justamente, tengo muchas lagunas en mi memoria... ¿Me dices lo que le pasó a esa chica?
-Pues...