Nathaniel
Me desperté, había soñado con él de nuevo. Ya llevaba una
semana soñando lo mismo, me estaba empezando a enfadar, pero que iba a
hacerle es mi subconsciente... Espera, espera... Mi subconsciente sueña
con él, ¿No es raro? ¿Yo soñando de seguido con el chico que más me
molestaba en el mundo?, el que me había estado molestando desde hace
tanto tiempo que ni recuerdo. Y si me estaba … ¡IMPOSIBLE!
Dejé mis
pensamientos a un lado, era tarde tenia que ducharme y irme al
instituto, como delegado principal debo estar allí desde que abren el
instituto, era agotador pero me gustaba.
Me desnudé, me duché, me vestí y me fui al instituto, no desayuné no tenia apetito después de esa nochecita.
Llegué
al instituto, y me encerré en la sala de delegados, era como un
santuario para mi. Me puse a rellenar unos papeles y al rato escuché la
puerta, la abrí, era la directora, llevaba a Kiki en brazos, me da la
sensación de que aquel perro no lo pasa bien, estaba espachurrado contra
el cuerpo de la mujer, ¡Normal que después se escape, desea la
libertad!
-Nathaniel, buenos días. Hoy después de clase se quedará
aquí en el instituto tiene que asistir a una reunión y después tendrá
que encargarse del Señorito Castiel, ayer vi las cámaras de seguridad y
lo descubrí fumando al final del pasillo, recibirá un castigo, pero yo
no puedo encargarme, usted se encargará de que lo cumpla. Después de
clase le daré los detalles. Ah! Y vendrá una alumna nueva después
procure que tenga todo en orden. Se fue.
-De acuerdo-dije con la sonrisa más fingida que había echo en mi vida-.
Lo
de la chica nueva no me importaba pero lo de quedarme con Castiel
después de clase, cambiaba la cosa, después de mis sueños con él no me
siento cómodo.
Sonó de nuevo la puerta, era un chica que no había
visto en mi vida, lo más seguro que es que fuera la nueva, tenía el pelo
negro con mechas rosas, sus ojos eran de color violeta, llevaba puesto
una camiseta con las mangas a rayas, pero en el centro tenía un gatito,
era muy mono, adoro los gatos, una falda negra, unas medias de red y
unas botas altas, era mona para mi gusto, la verdad es que me sonroje un
poco cuando la vi... Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario